GUAHÁN, 19 de julio de 1898Cuando el Tte. Gral. Polavieja tomo el mando de Guam un año antes, se enfrentó a la difícil tarea de convertir la isla en una fortaleza con los dos batallones de los que disponía, contando con la ayuda del general Juan Marina, anterior gobernador de la isla. Su tarea más que impedir su conquista, debía ser evitar el total control de la isla por las fuerzas norteamericanas, pues mientras el puerto de Apra continuase en poder español, los cañoneros y corsarios podrían repostar en él, y se convertiría por lo tanto en un serio problema para los norteamericanos.
El primer problema, era la escasez de fuerzas de las que disponía, por lo que se verían obligados a renunciar a la idea de defender toda la isla. En lugar de ello, toda la defensa española orbitaría en torno a la península de Orote, situada al sur del puerto de Apra, donde deberían defender una línea de solo 1km. Para la defensa, nada mejor que tomar ejemplo de César y Alesia, pensaron los generales españoles.
Durante un año, las fuerzas españolas, ayudadas por civiles, habían despejado una media de 400 metros de terreno desde las líneas españolas hasta el bosque, creando así magnificas zonas de fuego para los máuser españoles. A continuación, habían tendido una cuádruple línea de enmarañadas alambradas, para dificultar el avance enemigo. A 20 metros de estas alambradas, un foso de unos 2 metros de profundidad, y 3 de anchura, erizado de afiladas estacas, esperaba a los atacantes. Tras este foso, a unos 40 metros, habían cavado una línea de trincheras de tipo carlista, reforzadas por blocaos en las que esperaría la infantería. Por ultimo toda la tierra extraída, serviría para construir un muro de 2 metros de alto y varios de ancho, coronado por una empalizada que, protegía cuanto había tras ella del fuego directo.
En los blocaos, Polavieja utilizo el hormigón sobrante de las defensas costeras, para construir 4 blocaos semienterrados a lo largo de la línea de trincheras, y otros 8 más modestos utilizando madera y piedra. Cada uno de ellos, provisto de una o dos ventanas por las que asomaban sendas Mitrallause
(1).
Frente a esta fortificación, las escasas fuerzas del general Anderson poco podían hacer, precisaría de modernos cañones de sitio y no de su batería de 4 cañones de campaña Hotchkis de 8cm. Esto tal vez podría solventarse si la escuadra del comodoro Dewey se aproximaba a la costa para proporcionar apoyo de fuego, aunque eso supondría enfrentarse a las baterías españolas
(2), así que mejor no contar con ello. Mejor esperaría un par de semanas a la llegada de la brigada del general Greene, entonces, con un ejército de más de 6.000 hombres, podrían atacar las posiciones españolas.
Lo que no esperaba, es que los españoles hubiesen dejado unidades de guerrilleros en el resto de la isla, descubriéndolo el día siguiente, cuando atacaron la columna del rancho. Esta columna que, se dirigía a las líneas del 14º de infantería con alimentos, fue atacada por una veintena de soldados que, en menos de 30 segundos, dispararon los 5 cartuchos de sus máuser huyendo a continuación. Las bajas fueron pocas, pero a causa de la refriega gran parte de los alimentos se perdieron en el suelo, causando inconvenientes a las tropas. En días sucesivos se sucederían varios ataques, siendo especialmente dolorosos los efectuados por los tiradores españoles que, lograrían abatir varios oficiales y sargentos.
La conquista había quedado estancada a la espera de refuerzos, los norteamericanos, podían ocupar la isla, pero su dominio era doblemente negado.
- España adquirió y fabrico bajo licencia una treintena de estas armas durante las guerras carlistas, de las que recuperarían en los depósitos varias de ellas, utilizándolas para reforzar Guam.
- Se trataba de 4 viejos cañones Rivera de 16cm, y 4 cañones de 75mm retirados del crucero Aragón, 1 Krupp de 8cm y 1 Hontoria de 7cm y 2 Skoda de 47mm retirados de la fragata Princesa de Asturias.
A todo hombre tarde o temprano le llega la muerte ¿Y cómo puede morir mejor un hombre que afrontando temibles opciones, defendiendo las cenizas de sus padres y los templos de sus dioses?" T. M.