.-En las primeras horas del 22 de mayo, los dos grandes barcos alemanes partieron con su escolta de destructores y pusieron rumbo hacia el angosto y brumoso estrecho de Dinamarca que separa Islandia de Groenlandia, en un intento de deslizarse sin ser detectados en el Atlántico Norte.
Mientras tanto los británicos habían preparado medidas preventivas. El Almirante sir John Tovey, comandante en jefe, Flota de Agüas Nacionales , alertó a sus patrullas en agüas del norte que mantuvieran una vigilancia intensa a la búsqueda de los barcos enemigos. Luego, el 21 de mayo, envío apresuradamente al vialmirante Lancelot Holland y su escuadra desde su base de Scapa Flow hacia Islandia para facilitar una fuerte potencia de fuego en caso necesario. La escuadra incluía el mayor barco de guerra del mundo (que no el más poderoso), el crucero de combate Hood, construido hacía 20 años y con un armamento bastante ligero, y el nuevo acorazado Price of Wales, que aún tenía problemas con su artillería principal de 14 pulgadas; les acompañaban también media docena de destructores.

Máxima velocidad del Bismarck 30 nudos. Armamento principal 8 cañones de 38 cms. y 12 de 15 cms.

Máxima velocidad del Prinz Eugen 32 nudos. Armamento principal 8 cañones de 20 cms. y 12 de 7,5 cms.
(Por sus siluetas el crucero pesado Prinz Eugen y acorazado Bismarck eran idénticos, a excepción de que el primero medía 52 metros menos. Los vígias británicos sólo podían detectar esa diferencia si avistaban los dos barcos navegando juntos en formación paralela. Si los veían un poco separados, era casi imposible determinar si el buque que perseguían o que estaba a punto de atacarles era el crucero o el Bismarck. Este último era uno de los barcos de guerra más poderosos que entonces surcaban los mares con un desplazamiento de 42.000 Tm., y una coraza gruesa, especialmente reforzada. El HMS HOOD, cometió precisamente éste grave error de identificación en la batalla cerca de las costas de Groenlandia y abrió fuego contra el Prinz Eugen, dejando tranquilo al Bismarck en un primer momento).
La Flota enemiga :

Hood: Vel. máx. 32 nudos. Armamento 8 de 15 pulgadas y 14 de 4 pulg.

Price of Wales: máx. veloc. 28 n. Armamento 10 de 14 pulg. y 16 de 5,25 pul.

HMS King George V: Armam. princ. y Veloc. idénticos al anterior PoW.

HMS Renown: V. máx. 30 nudos . Arm. princ. 6 de 15 pulg. y 17 de 4.

HMS Victorious : V. máx. 31 nudos. Arm. 16 c. de 4,5 pulg. y 33 aviones.

HMS Ark Royal: V. m. 31 n. Armam. 16 c de 4,5 p. y 60 aviones.
.- Al día sigüiente cuando un reconocimiento aéreo, reveló que los barcos alemanes habían desaparecido de agüas noruegas. Tovey se dió cuenta de que iban a desviarse hacia el Atlántico y ordenó al grueso de la Flota de Agüas Nacionales que se unieran a la persecución: el acorazado King George V, junto con el portaaviones Victorius, cuatro cruceros y siete destructores. En el mar se iban a encontrar con otro crucero de combate el Repulse.
.- En las agüas heladas del Atlántico norte, la aviación y los buques británicos rastreaban el mar agitado para detectar el Bismarck y el Priz Ëugen. Por fin, a las 07,22 del 23 de mayo, el crucero Suffolk, a las órdenes del contraalmirante Frederick Wake-Walker, que patrullaba el estrecho de Dinamarca, detectó al enemigo. Con los buques alemanes en su nuevo y potente rádar, el Suffolk, acompañado por el Norfolk, el buque insignia de Waka-Walker, empezaron a seguir secretamente a los buques alemanes hasta que se hubieron trazado los planes de intercepción. A las 20,30 hubo un roce no planeado con el Bismarck, durante el cual se lanzaron unas pocas salvas. Ningún barco británico sufrió daño alguno, pero el rádar delantero del Bismarck quedó fuera de funcionamiento como consecuencia de la sacudida del disparo de su artillería, dejándolo ciego por delante, lo que obligó a que los dos barcos siguieran adelante con el Prinz Eugen a la cabeza.
.- Poco después de las 05,30 de la mañana siguiente, el Hood y el Prince of Wales alcanzaron a su presa, a quien superaban considerablemente en armas: tenían 8 cañones de 15 pulgadas y 10 de 14, en comparación con los 8 de 15 p. y 8 de 8 pulgadas de los alemanes. No obstante, en vez de aplicar todas sus torretas móviles, el almirante Holland se aproximó a sus objetivos oblicuamente, abriendo fuego sólo con sus baterías delanteras. En un intercambio de salvas que duró apenas seis minutos, el Bismarck voló el Hood, rompiendo su popa y enviándolo al fondo con sus 1.417 hombres.
.- Luego el Bismarck y el Prinz Eugen corrigieron su objetivo y se emplearon a fondo con el Prince of Wales, que sufría una repetición de los problemas con el armamento principal que le había acosado desde su botadura. Ocho proyectiles le alcanzaron de lleno y su capitán se retiró de la acción. Las noticias del hundimiento del Hood hicieron temblar a la Royal Navy, conmocionaron Inglaterra y propagaron el temor de la desconfianza por todo el mundo. El Prinz Eugen escapó ileso del breve encontronazo, pero el Bismarck había recibido tres impactos, dos de los cuales significaron el principio del final. A partir de entonces navegó con gran esfuerzo, con dos mil toneladas de agüa de mar embarcada en su castillo de proa, y soltaba petróleo por un depósito fracturado. El barco que ya antes no iba sobrado de combustible, tendría que sacrificar la velocidad, tan necesaria para intentar dejar atrás a sus perseguidores, a cambio de poder preservar el combustible suficiente para llegar a un puerto idóneo.
.- En la mente de su capitán Lindemann, y de Lütjens, el comandante de la flota, predominaba la idea de encontrar el mejor medio de salvar el barco dañado. Este último decidió, contra las recomendaciones del primero, fijar un curso en dirección sur hacia St. Nazaire, y buscar medios para repararlo en la Francia occidental ocupada por Alemania, en vez de girar hacia el norte y correr hacia casa. Iba a ser una decisión fatal.

Plano de la batalla del estrecho de Dinamarca

El Hood partido, hundido y descansando en las profundidades.
.- Bueno amigos, espero os vaya gustando algo, si es así y aunque sea el poder distraeros y distraerme un poquito ya vale la pena. Hasta mañana que espero poder seguir. Saludos.