Michael Whitmann

Nacido el 22 de abril de 1914 en Vogelthal, Alemania, fue el tanquista mas destacado durante la Segunda Guerra Mundial.
Wittmann se alistó en la Wehrmacht como recluta en 1934. Sirvió en el 19º Regimiento de Infantería. En 1937 se incorporó a las SS, en la Leibstandarte Adolf Hitler, y como jefe de auto ametralladora combatió en Polonia (1939) y Francia (1940). Durante la campaña de los Balcanes (1941) comandó un cañón de asalto y ganó la Cruz de Hierro de Segunda Clase, pero fue en la Unión Soviéticas donde pudo mostrar su valía como cazador de carros.
Wittmann no era arrojado o temerario, era más bien frío, calculador, la antítesis del prototipo de héroe. No pertenecía a ningún "grupo selecto" de la sociedad alemana, era uno de tantos millones de jóvenes que creían que peleaban por una causa justa. Poseía una gran fuerza interna y una compulsión por defender a sus camaradas del peligro. Aun en las condiciones mas comprometidas, su preocupación era por su tripulación, después su pelotón y su compañía. Siempre permaneció como amigo y camarada para sus compañeros, aun cuando su fama alcanzo alturas insospechadas, nunca tuvo un comportamiento distinto, siempre estuvo al igual que cualquier compañero del frente.
La Leibstandarte al terminar la campaña en Grecia, participa en la operación 'Barbarossa', la invasión a Rusia como parte del grupo de ejércitos Sur en Junio de 1941. Avanzan hacia Mauripol e ingresan a la ciudad de Rostov. Tras varios contraataques de los soviéticos, la ciudad tiene que ser abandonada, Wittmann es herido y es enviado de regreso a Alemania.
En aquel avance sobre la ciudad de Rostov, destruyó seis carros soviéticos en una sola batalla, y ganó así la Cruz de Hierro de Primera Clase. En 1942, después de un curso de adiestramiento de oficiales en Bad Tölz, regreso a su unidad. Para cuando el Untersturmfuhrer Wittmann se reúne de nuevo con su división Leibstandarte, esta ya habia sido trasladada al norte de Francia, a los campos de entrenamiento donde fue reorganizada y reequipada como División panzer.
Recibió los nuevos tanques Tigre y Wittmann fue nombrado líder de pelotón dentro de la 13va. compañía pesada. En los campos de entrenamiento se fue familiarizando con estos pesados tanques y conoció a los nuevos miembros de su tripulación, el Artillero Baltasar Woll, el cargador Kurt Berges, su conductor Gustl Kirschner y el operador de radio Herbert Pollman.
Todos estaban emocionados por las cualidades que mostraba el Tigre I , Kirschner exclamaba "¡Se maneja como un Volkswagen, puedo manejar 700 caballos con solo dos dedos!". Con 55 toneladas, el Tigre podía alcanzar 55 Kph en carretera y 20 en campo traviesa. Rápidamente aprendieron que consumia 535 Lts. por cada 100 kms recorridos y usaba en sus sistemas 82 Lts. de aceite, con un desplazamiento de 220 Lts. en su motor.
Woll estaba impresionado por el sistema hidráulico de rotación de la torreta, mediante un pedal, podía mover lentamente la torreta hacia la izquierda o la derecha y si ejercía más presión, la torreta giraba más rápidamente. A velocidad rápida, la torreta daba un giro de 360 grados en 60 segundos y la velocidad lenta, mas precisa, tomaba una hora en dar una vuelta completa.
Comandó así su tanque Tiger I en el 1er. Regimiento Panzer de las SS. En los meses siguientes, su cifra de vehículos destruidos aumentaria considerablemente.
Seria condecorado con la Cruz de Caballero el 14 de enero de 1944 y con las Hojas de Roble tres semanas después. Wittmann alcanzó la increíble cifra de 117 blindados enemigos destruidos y, en abril, fue puesto al mando de una compañía en el recién formado Schwere SS-Panzer Abteilung 101. Después de la destacada Batalla de Villers-Bocage, Wittmann fue condecorado con las espadas para su Cruz de Caballero y ascendió a SS-Haupsturmführer (capitán), empleo con el que asumió el mando del Abteilung 101 a finales de julio.
Cayó en combate al frente de su unidad, cuando su palmarés era de 138 tanques y cañones de asalto, y 132 cañones contra-carro destruidos en menos de 2 años (119 carros rusos en tan sólo 7 meses de lucha). Michael Wittmann y su tripulación murieron en acto de servicio el 8 de agosto de 1944 en Saint-Aignan-de-Cramesnil, cerca de Cintheaux, Francia, supuestamente tras un ataque aéreo, y fueron enterrados en un lugar sin identificar.
Casi 40 años después, en Marzo de 1983 su fosa fue descubierta durante la construcción de una carretera. Los cuerpos fueron identificados gracias a la dentadura de Wittmann y a la placa de identificación de su conductor, Heinrich Reimer. Los restos se trasladaron al Cementerio Militar Alemán "De La Cambe" en Normandía, Francia, situado en la carretera Nacional 13 (RN 13), entre Isigny-sur-Mer y Bayeaux.
Wittmann fue muy admirado por sus camaradas y superiores. Representa al héroe que luchó hasta el último aliento por su patria. La valentía de Wittmann es indiscutible y tiene un lugar reservado en los anales de las historia militar.
Esquema del último tanque tripulado por Wittman, un Tiger I Ausf. E, el No. 007
A continuación, les dejo un recuento de sus acciones más destacadas acciones durante el conflicto:
Para enero de 1943, el cuerpo de ejércitos de la Waffen-SS que consistían de las divisiones Leibstandarte, Das Reich y Totenkopf fueron enviadas a frente de Karkov. En esa región, Wittmann participo en la toma de la Ciudad del mismo nombre, abandonarla y posteriormente volverla a tomar. Las fuerzas soviéticas habían sufrido un rudo revés y los alemanes estaban preparándose para lo que seria el próximo encuentro: La Batalla de Kursk.
En el amanecer del 4 de Julio, Wittmann participo en la primer oleada alemana sobre las muy bien defendidas líneas enemigas. Primero se toparon con una línea defensiva de cañones antitanque, posteriormente, se encontraron con tanques T-34, afortunadamente el blindaje del Tigre resistió un par de impactos directos y Woll se encargo de eliminar a los tanques que se atrevían a ponerse a su paso.
Los 5 tanques que Wittmann tenía a su comando, continuaban su avance para encontrarse con más compañías de tanques ocultas, uno de sus tanques fue averiado en una de las cadenas, aunque fue reparado rápidamente y los alcanzo para continuar con ellos en el combate. El conductor de Wittmann fue herido seriamente cuando un disparo alcanzo uno de los costados del Tigre, tras una agotante y dura lucha lograron alcanzar y superar sus objetivos.

Wittmann (a la izquierda) y su Panzer VI "Tigre I".
Habían avanzado más de 20 kilómetros en el primer día, por lo que la ofensiva marchaba bien. Al caer la noche los tanques fueron repostados y reparados. Al día siguiente, uno de los Tigres recibió un impacto directo en las cadenas y quedo inmóvil, mientras la tripulación salió del tanque para reparar la cadena averiada, Wittmann con otro de los tanques se colocaron al frente de ellos para protegerlos y eliminaron a los culpables: un resguardo de cañones antitanques ocultos dentro de la maleza.
Wittmann recibió instrucciones de dirigirse hacia Tetrovino donde se habían recibido reportes de que se estaban acumulando un gran número de blindados enemigos. Wittmann y sus hombres apenas y tenían tiempo de descansar, exhaustos dormían al lado del tanque en cuanto lograban tener oportunidad. La mañana del 11 de Julio, la Leibstandarte se dirigió a la aldea de Prokhorovka, donde se desarrollaría la batalla mas grande de tanques de toda la historia.
El sol comenzaba a salir por el horizonte, en unos minutos mas, todo estaría completamente iluminado. Michael Wittmann hacia sombra con su mano sobre sus ojos mirando hacia el este y pregunto a las tropas motorizadas de avanzada cual era el panorama delante de ellos. " Todo tranquilo" respondieron.
Inmediatamente después, se escucharon a lo lejos, fuego de artillería y los disparos distintivos de los tanques. Wittmann recibió órdenes de avanzar ya que unidades de reconocimiento habían detectado tanques enemigos en el área. "Entendido, avanzamos!".
El General Guderian en una visita al frente en 1943, revisando el tanque No. 405 de Wittmann, quien se encuentra en la cupula de la torreta.
Puso su Stug III (cañón de asalto) en movimiento, el cual estaba armado con un cañón corto de 7.5 cms. Wittmann instruyo a su conductor a detenerse al pie de colina que tenían un poco mas adelante. Wittmann escucho el sonido característico de las orugas de vehículos blindados que se aproximaban. " Sube solo un poco por la colina, lo suficiente para poder observar lo que tenemos adelante, si subes demasiado quedaremos expuestos" indico al conductor.
"Un par de metros mas", Wittmann no necesitaba binoculares ya que la proximidad a la que se encontraban permitía verlos claramente como aparecían y desaparecían mientras avanzaban por las colinas. "Doce ¡" Pensó para si mismo. La misión de Wittmann era detener todo lo que intentara cruzar por su sector, ya que era el flanco derecho del cuerpo principal del ataque y debía detenerlos como fuese posible. Las probabilidades no le favorecían, ya que el era el único vehículo blindado para hacerles frente. Estando pensando en la manera de actuar, aparecieron seis tanques mas detrás de un pequeño bosque que se encontraba a su izquierda, estos tanques se dirigían a sumarse a los primeros doce y todos alcanzarían la colina donde se encontraba Wittmann en menos de dos minutos.
"Retrocede y rodea la colina por la izquierda". Aun ocultos para sus enemigos, se colocaron entre dos colinas y esperaron. "En cualquier momento los veras aparecer bajando la colina, entonces, avanzas hasta estar a 200 mts y haces alto total.", continuaba Wittmann instruyendo al conductor.
Los T-34 aparecieron en escena a 300 mts y se escucho el rugir del motor del Stug, Recorrió los siguientes 100 mts a toda velocidad para después hacer alto total.
" Fuego ¡"
El cañón de 75 mm hizo blanco en un costado del primer tanque el cual se incendio casi de manera inmediata, unos instantes después estallo en medio de un gran destello al detonar su reserva de munición.
Sin esperar mas ordenes, el artillero saco rápidamente el casquillo vació y coloco uno nuevo en el cañón, mientras el conductor giraba un poco para poder tener mejor ángulo de disparo. Se escucho nuevamente el estruendo del 75 mm y el segundo T-34 quedo fuera de combate. De manera automática el artillero ya estaba colocando el nuevo proyectil mientras el conductor giraba abruptamente a la izquierda y aceleraba al máximo para eludir el disparo del T-34 que había girado para poder hacerles frente.
Se dirigieron hacia el bosque a toda velocidad y cuando entraron en él se escucho el crujir de los árboles a su alrededor al recibir los disparos de los restantes T-34. Pronto se perdieron de vista. "Avanza 500 mts y después giras hacia el oeste y poco mas adelante al sur" Cuando alcanzaron la orilla del bosque, Wittmann ordeno detenerse y salto fuera de su vehículo, cubierto por la vegetación, puedo tener una mejor vista del valle y observo tres tanques que estaban detenidos sobre una colina, quizá buscándolo.
Los restantes habían entrado al bosque a cubrirse entre los árboles, en ese momento Wittmann escucho el sonido de un tanque que se dirigía directo a donde él se encontraba. Corrió lo mas rápido que pudo y al entrar a su vehículo indico al artillero "apunta hacia ese claro entre los árboles, pronto lo tendrás en la mira". Primero avistaron su largo cañón y después su enorme silueta, se trataba de un KV-1. El disparo dio en la base de la torreta la cual salió despedida hacia arriba. Nuevamente el Stug se puso en movimiento rápidamente, ya que el infierno se soltó en ese lugar al ser blanco de una lluvia de disparos de los demás tanques enemigos. Nuevamente ocultos por el bosque, lograron llegar a la parte trasera de la colina donde se encontraban los otros tres tanques.
" Fuego ¡"
El disparo dio en el compartimiento del motor del tanque más cercano envolviéndolo en llamas. Rápidamente los otros dos tanques dieron la vuelta.
"Fuego!" grito Wittmann, el siguiente disparo dio en el blindaje frontal de uno de ellos dejándolo inmóvil. El artillero trabajaba de manera frenética cargando y disparando el siguiente proyectil el cual logro romper una de las cadenas del siguiente tanque enemigo. En ese momento un disparo de uno de los T-34 salió rebotado hacia arriba una vez que impacto en el blindaje frontal del Stug. El tanque deshabilitado continuaba dando pelea, pero su disparo se incrusto en el terreno delante del Stug. Un destello ilumino el interior del tanque y ensordecidos por el estruendo, hicieron el último disparo el cual hizo que las compuertas del T-34 se abrieran por la fuerza de la explosión interna. Tres tripulantes saltaron del interior tratando de apagar sus ropas. Los restantes tanques enemigos emprendieron la retirada.
Wittmann se comunico a su retaguardia solicitando una ambulancia para los tres tripulantes soviéticos heridos. Wittmann reporto: "18 tanques enemigos intentaron ingresar por la colina identificada como 56.9, fueron repelidos y 6 tanques enemigos fueron destruidos". Esa tarde Wittmann recibió la cruz de Hierro de 1ª. Clase de manos del
Obergruppenfuhrer Dietrich, comandante en Jefe de la División Leibstandarte.

Stug III

Wittmann al lado de su Stug III con su tripulación.
A la mañana siguiente, rugieron los motores de los panzer y el ataque se inicio. Wittmann con sus hombres tomo el flanco izquierdo del cambo de batalla, que media cerca de medio kilómetro cuadrado. Un grupo de 60 tanques soviéticos se arrojaron sobre ellos de manera temeraria y vertiginosa. Los primeros disparos se escucharon por ambos bandos y la distancia entre ellos se reducía rápidamente. La batalla fue encarnizada, rápidamente 4 panzers quedaron en llamas. El tigre de Wittmann recibió dos impactos, el operador de Radio Pollman fue herido en uno de sus hombros. Depósitos de combustible y de munición estallaban por todos lados.
"Tres en punto ¡a trescientos metros!" Grito Wittmann.
El cañón del T-34 de 7.62cms giraba su cañón para poder dispararle al Tigre.
Rápidamente Woll le gano la carrera al T-34 y el impacto hizo volar la torreta con una gran explosión. Después de varios minutos en combate, el calor dentro del tanque era insoportable, en medio de un fuerte olor a pólvora, sudor, sangre, la tripulación mantenía todos sus sentidos en alerta, sabían que un menor descuido les costaría las vidas. La calma de Wittmann en medio del combate era un ejemplo para los miembros de su tripulación y los ayudaba a mantenerse lejos de la desesperación. Normalmente daba series de varias instrucciones que lograban que todos trabajaran a un mismo ritmo. Parecía estar en todos lados. Siempre dio prioridad para acudir a ayudar a tripulaciones que estuviesen en problemas, ya sea cubriendo su escape, o bien eliminando a quienes estaban por dar el tiro de gracia.
Se escucho por el radio las instrucciones del superior indicando que continuaran el avance e instruyo a Wittmann que tomara el flanco derecho del avance con los tres tanques que le restaban. El campo era un cementerio de tanques averiados, en llamas, humo, total destrucción.
¡Achtung ¡ Tanques enemigos al frente vienen hacia nosotros ¡
Wittmann pudo apreciar cerca de 100 tanques de diversos tipos que venían a toda velocidad. Se trataba de la 181 Brigada del 18vo. cuerpo de tanques soviético.
¡Comiencen a disparar cuando estén a 1800mts! Indico Wittmann a sus hombres. Los cañones de largo alcance de los tigres abrieron fuego y los primeros tanques rusos comenzaron a arder a lo lejos, sin embargo, el resto continuaban acercándose. Sabían que para tener oportunidad contra los tigres tenían que estar a menos de 800 metros para que sus cañones pudiesen penetrar su blindaje frontal. No se detenían para ayudar a sus camaradas por que significaba que se condenarían ellos a la misma suerte. La batalla alcanza su clímax. Los hombres de Wittmann mantenían un alto ritmo de disparo y a 1000 metros, cada tiro era un blanco directo. Los rusos ya comenzaban a contestar el fuego, pero como lo hacían con sus tanques en movimiento, no podían tener una buena puntería, aun así, un tanque pantera y un tigre recibieron impactos que los deshabilitaron.
Un grupo de 15 tanques llegó por el flanco al grupo de Wittmann.
¡ Al tanque líder, Woll ¡
Se necesitaron 2 disparos para poder detenerlo. Otro T-34 arremetió contra uno de los Tigres que logro hace blanco en él y ponerlo en llamas. Wittmann vio como el T-34 en llamas se movía lentamente a embestir el Tigre.
¡Retrocedan ¡ Les grito Wittmann por el radio.
El T-34 choco contra el Tigre y las flamas comenzaron a envolver a los dos tanques. Lentamente el tigre comenzó a retroceder y a 10 metros de distancia, el depósito de munición del T-34 hizo explosión. Un momento antes y el tigre hubiera compartido el mismo destino. El avance soviético fue detenido, sin embargo así mismo lo fue el avance alemán. Todavía el 13 de Julio, las divisiones panzers intentaron romper las defensas rusas sin éxito. Wittmann continúo peleando hasta el 17 de Julio, cuando aun la moneda estaba en el aire y no se tenía definido el vencedor. En diez días de pelea Wittmann destruyo 30 tanques enemigos, 28 cañones antitanque y 8 piezas de artillería.

Wittman (a la izquierda) y su tripulación. Se aprecian las barras pintadas en el cañón del Tigre, que indican 88 tanques destruidos.
Después de un breve periodo de descanso, Wittmann fue transferido al frente de Kiev junto con Leibstandarte. De nuevo en el frente ruso, los combates fueron intensos y continuos. Las tripulaciones apenas descansaban cuando sus tanques eran repostados o en reparación. Wittmann alentaba a sus camaradas, estudiaba los mapas, hacia patrullas de reconocimiento mientras su tripulación dormía, quería tener noción del panorama y estar al tanto de todo.
En diciembre del 1943, el Comandante del regimiento Obersturmbannfuhrer Wunsche se acercó a Wittmann y le comento: "Acabo de escuchar que ha destruido su tanque número 60 y casi el mismo numero de cañones antitanque. Eso significa que ha ganado su Cruz de Caballero Herr. Wittmann" Wittmann agradeció el comentario, pero menciono que el merito pertenecía a su artillero Woll. Aun así, el 13 de Enero Wittmann recibe su Cruz de caballero con 66 tanques destruidos en su cuenta. Un día después, Woll también recibiría su Cruz de Caballero.
Para el 13 de Enero, Wittmann había aumentado su cuenta a 88 tanques enemigos destruidos y fue promovido a Obersturmfuhrer. El 31 de Enero de 1944 Wittmann fue el 380vo. receptor de las hojas de Roble para su cruz de caballero. Participo el rescate al 8vo. ejercito alemán que se encontraba rodeado en el área de Cherkassy. Nuevamente el combate fue intenso, ya que los soviéticos intentaban a toda costa que fueran liberados y así poder repetir el destino del 6o. ejercito en Stalingrado. Wittmann logro su 107vo. tanque destruido y con esfuerzos titánicos lograron sacar de la bolsa a 35,000 hombres, aunque dejaron a 18,000 dentro, evitaron que esa cifra fuera mucho mayor.
La división Leibstandarte peleo hasta que ya no pudo más y fue transferida a Bélgica, donde se planeaba reorganizarla. Wittmann fue asignado a la 2a compañía del batallón 501 de la SS. Toma un último descanso antes de reportarse de nuevo al frente. Durante este periodo, Wittmann contrae nupcias con Hildegard Burmester el 1 de marzo.
Siempre uso su uniforme negro, a diferencia de su tripulación.
Después de la invasión aliada en Normandia el 6 de Junio, el batallón 501 fue enviado a Caen. El 12 de Junio el batallón 501 llegan a la zona de combate en los alrededores de Caen, donde se estaban llevando a cabo varios contraataques alemanes, buscando empujar a los aliados de regreso a la playa. Wittmann avanza por el bosque que se encuentra al noreste de la pequeña aldea de Viller-Bocage. La mañana del 13 de junio, Wittmann hace una patrulla de reconocimiento armado. En una pequeña colina, estando a cubierto, logra tener una buena vista de la zona. Apaga el motor del Tigre y con sus binoculares revisa un camino cercano.
"Tanques enemigos en el camino a Villers-Bocage y hacia la colina 213" Indico Wittmann a Woll. Se pusieron en movimiento y se detuvieron a 10 metros de la orilla del bosque. Reportaron su avistamiento a sus unidades de retaguardia para que se les unieran. Con sus binoculares de tijera Wittmann exclamo: "Es una unidad blindada completa”. Se trataba de la 22va Brigada de la 7a división armada (ratas del desierto) procedentes de África del norte, unidades de la 1a brigada de infantería y elementos del 8vo. Hussars. Estaban a 200 metros cuando Wittmann indico al conductor; "Adelante". El motor rugió y el Tigre apareció deteniéndose a la mitad del camino.
"Fuego!"
Woll dio en el tanque líder, que exploto casi de inmediato. Seguidamente al segundo tanque le ocurro lo mismo deteniendo la columna detrás de ellos. El Tigre se puso en movimiento lentamente. En dos minutos, todo el frente de la columna estaba destruido, tanques, camiones, semiorugas, motocicletas todos ardían al paso del Tigre. Un tanque Cromwell salió de la columna disparando hacia el Tigre, el disparo reboto en el blindaje frontal. Rápidamente el Cromwell tuvo la misma suerte que los demás, el disparo del cañón de 88mm del Tigre penetro fácilmente el blindaje del británico. Los sobrevivientes de la columna entraron buscando refugio dentro de Villers-Bocage. 25 tanques y vehículos blindados ardían en el camino, todos británicos. En ese momento llegaron los demás tanques alemanes en apoyo. "Entraron al pueblo! "Aviso Wittmann por el radio para inmediatamente dirigirse hacia allá.
Los cañones antitanque abrieron fuego contra los trece tigres que entraron por tres puntos distintos en la aldea, un tigre recibió un impacto directo y estallo en llamas. Tres minutos después otro Tigre también estallo en llamas por fuego antitanque. Wittmann estaba mas adelante que sus camaradas cuando recibió un disparo en el costado derecho que daño su cadena, dejando inmovilizado su tanque. "Tomen sus armas y salgan" Ordeno Wittmann. Corrieron cubiertos por los escombros y rápidamente salieron de ahí.

Whitmann, en el tanque No. 205 rumbo a la ciudad de Caen, Francia.
El comandante de la división, Sepp Dietrich llego esa tarde al puesto de comando y comento a Wittmann: "Ha decidió el resultado de esta batalla, hay algo que Ud. necesite?"
"Solo me gustaría recuperar mi tanque" replico Wittmann.
Esa tarde, las fuerzas alemanas habían ya tomado Villers-Bocage y una unidad de mecánicos fueron a recuperar el tanque de Wittmann, el cual continuaba en el lugar original e intacto. Las pérdidas Británicas fueron las mas altas desde el desembarco y la operación 'Perch' organizada por el General Montgomery para tomar Caen, tuvo que suspenderse.
En el periodo que siguió, Wittmann estuvo muy involucrado, liderando ataques, contra ataques, misiones de reconocimiento y el 22 de Junio de 1944 fue el 71vo. soldado alemán en recibir las espadas para su cruz de caballero. En ese momento, su cuenta era de 138 vehículos destruidos y 132 cañones antitanque. Fue ascendido a Hauptsturmfuhrer.
Los combates continuaron en el área de Falaise, donde Wittmann se unió con el Oberfuhrer Meyer "Panzer Meyer" donde contra atacaron el área cercana a Cintheaux. Acompañados de infantería lograron expulsar al enemigo de la aldea, cuando los tanques aliados aparecieron en la escena.
"Adelante a máxima velocidad" se escucho la voz de Wittmann por el radio.
Como era común en Wittmann, usaba la misma táctica que siempre le funcionaba, atacar a toda velocidad para después aprovechar la confusión que creaba en el enemigo. En ese momento aparecieron en el aire varios bombarderos, cazas y cazas-bombarderos que atacaron toda el área del combate, inclusive haciendo blanco en unidades amigas.
En base a informes de otros comandantes, los tigres atacaron a Shermans polacos que se dirigían a la aldea. Wittmann destruyo tres tanques enemigos de manera consecutiva. Sin embargo, al terminar el combate, Wittmann no regresaba. Meyer envió una patrulla en su búsqueda para descubrir lo que todo mundo se temía.
Restos del Tigre No. 007 de Michael Whitmann.
Wittmann falleció en las cercanías de Caen el 8 de Agosto de 1944 a la edad de 30 años. Se encontraron los restos de su tanque y en la manera que fue destruido existen varias versiones, una de ellas apunta que entre tres a cinco Shermans lo rodearon y por superioridad numérica y a bocajarro, lograron destruirlo. Otra mas, manejada en años recientes, es que fue destruido por el fuego de los cohetes de aviones Typhoon durante el ataque aéreo de ese mismo día.
Los restos de Michael Wittmann y de su tripulación fueron encontrados e identificados en el verano de 1983. Ahora yacen en el cementerio militar en La Cambe, Francia.

Restos de Whitmann y su tripulación.
Salud.
