
La cosa es que todo eso que el personaje está pensando hacer no lo puede simplemente decretar, porque la Corte Constitucional se lo tumba tan rápido cómo lo pensó Aureliano. Además que todo eso necesita pasar por las Cortes y por el Congreso. Así que no es sólo abrir la jeta, tiene que presentar un proyecto y ponerlo a debate, donde se le va a dar palo de lo lindo.
Por ejemplo, Petro empezó que su tributaría iba dizque a recaudar 75 billones en sus más ambiciosas expectativas. Ayer, ya íbamos que la expectativa se ha reducido a 16 billones. ¿Cómo así, qué pasó? Pues pasó que desde redes sociales - misma arma que él usó contra la de Carrasquilla - la gente empezó a darle con todo, hasta con el nido de la perra, al proyecto tributario de Petro, además que muchos economistas y especialistas no pararon de criticarla por lo lesiva que era - y sigue siendo - para el tan mentado "desarrollo e industria nacional" que el señor propone, es decir, el pende** se está pegando tremendo escopetazo a su propia propuesta de gobierno. Y aún así, los diferentes sectores en el Congreso ya está anunciando que así como está no se la van a aprobar y que le van a pegar tremenda peluqueada, incluso desde la misma Izquierda - moderada - no le van a dejar pasar eso así.
Así que don Petro se está dando cuenta que eso tan fácil no es, y está viendo que muchas cosas que está promoviendo y que prometió en campaña, como que no se van a poder hacer...
"En momentos de crisis, el pueblo clama a Dios y pide ayuda al soldado. En tiempos de paz, Dios es olvidado y el soldado despreciado».