Como usted es alguien razonable, explicaré mi posición. Será un poco larga y, aviso, no es desfavorable para Brasil. Sin estar bien, está mejor que sus vecinos.
Respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (mal llamados Agenda 2030), estoy debatiendo de eso en otros hilos, es decir, los había consultado. Del documento, interesante. Pero...
El problema es que falta el control de calidad. Está muy bien analizar las aguas en origen, el tratamiento, los niveles de cloro (u ozono), de partículas, etcétera. Sin embargo, eso es como mirar los planos de un avión: podemos presumir que funcionará bien, pero eso no sustituye a investigar los accidentes. Por muy bien diseñado que estuviera el software del 737Max, por muchos controles que hubiera pasado antes de ser autorizado, la cuestión es que dos aviones se estrellaron.
Pues lo mismo. La manera de saber si el tratamiento de las aguas es adecuado o no, es revisar sus fallos, y la Hepatitis A es excelente indicador. El motivo es que se trata de una de las enfermedades más contagiosas. La gente cree que con un solo virus, o una bacteria, uno se contagia y, aunque sea teóricamente posible, eso es excepcional. Normalmente se precisa un inóculo mínimo infectante: por ejemplo, para la Salmonelosis se requiere ingerir unas 50.000 bacterias para enfermar. Sin embargo, para infectarse de Hepatitis A basta con ingerir entre 10 y 100 partículas. Hay muy pocas enfermedades tan contagiosas; tal vez solo la supere el Rotavirus (es tan contagioso, basta con diez partículas, que es muy difícil evitar los brotes en las unidades de Pediatría, a pesar de seguir medidas antisépticas estrictas). Dado que la transmisión de la Hepatitis A es fecal - oral y depende en gran parte del tratamiento del agua y de los alimentos, que haya contagios o no sirve para ver qué es lo que ocurre realmente. No sea que algún concejal haya decidido ahorrar en alguna tubería, que haya filtraciones y...
Hay que tener en cuenta que el tratamiento del agua no es de sí o no. A medida que sea mejor, irán desapareciendo las enfermedades que requieren inóculos mayores. Lo primero que suele desaparecer son las gastroenteritis de transmisión hídrica, sobre todo por protozoos (amebiasis o giardiasis), después la disentería infecciosa por Escherichia coli, pero el control de enfermedades virales de transmisión fecal oral (como puedan ser bocavirus, o rotavirus) requiere medidas muy estrictas. Especialmente, el de la Hepatitis A que, como digo, es una de las enfermedades transmisibles de control más difícil.
La «ventaja» de la Hepatitis A es que produce inmunidad permanente, y con un simple análisis de sangre podremos saber si el sujeto ha pasado la enfermedad o no, en algún momento de su vida. La prevalencia elevada de Hepatitis A nos dice que no todo va bien. Es más, si comparamos la seropositividad en grupos de edad, podemos suponer en qué momento mejoró el abastecimiento de aguas. En España, la tasa en menores de quince años es inferior al 10% (luego iré a eso), salta al 25% en el grupo de 20 a 40 años, y en mayores de 50 años se dispara al 70%.
Eso coincide con la experiencia clínica. En mi infancia no era raro que el agua del grifo estuviera turbia (eso es signo de un pésimo abastecimiento). Después mejoró, al menos el aspecto, aunque cuando comencé a trabajar, la Hepatitis A era una enfermedad bastante frecuente. Hace treinta años desapareció casi por completo salvo en algunas zonas (en el área de mi hospital se circunscribían a dos pueblos que compartían abastecimiento; cuando lo mejoraron, desapareció). Desde hace veinte años se ve casi exclusivamente en viajeros (niños que vienen de Marruecos).
https://www.sanidad.gob.es/areas/promoc ... nibles.pdf
Lo curioso de la Hepatitis A es que se comporta como la poliomielitis (que previamente a la inmunización también era buen indicativo). Si un bebé de meses se contagia de poliomielitis, lo habitual es que la enfermedad sea asintomática. A más mayor sea uno, más probable es que sufra enfermedad paralítica. Por eso se dio la paradoja de que la poliomielitis fuera una enfermedad de países ricos: cuando en Estados Unidos empezó a mejorar el abastecimiento de aguas a lo largo del siglo XX, empezó a haber casos de poliomielitis paralítica (empezando con los ricos, como F.D. Roosevelt). España empezó a tener casos de poliomielitis paralítica entre 1955 y 1965: la vacuna llegó a tiempo para controlarla, y no llegó a haber tantas secuelas como en Estados Unidos, no por hacer las cosas bien, sino por las características de la enfermedad.
Con la Hepatitis A, sin ser una enfermedad tan grave (aunque a veces mata), ocurre lo mismo. En países con abastecimiento de agua deficiente no ven casos de hepatitis, y empiezan a sufrirlos a medida que mejoran, hasta que consiguen «pasar la raya». Por eso, los brotes de Hepatitis A en ciudades del sur de Brasil lo que dicen realmente es que el abastecimiento de aguas ha mejorado lo suficiente como para que haya jóvenes susceptibles.
En la práctica, el abastecimiento de agua potable en Brasil ha mejorado mucho. No he encontrado estudios de seroprevalencia por edades en Brasil (aunque seguro que los hay). Solo he encontrado estudios de número de casos (que, como he dicho, no es un sistema fiable porque los lactantes con enfermedad asintomática se escapan) y de prevalencia en adolescentes y en jóvenes. Aun así, lo que he encontrado es que la situación está mejorando rápidamente, lo que supone un gran esfuerzo. Aun queda mucho hasta los niveles de la UE, pero, en esta cuestión, Brasil es uno de los países menos inseguros de Iberoamérica, sobre todo el sur.
En resumen (siento el «rollo»), la prevalencia de Hepatitis A es un indicador fino de la calidad del abastecimiento de aguas. Indica una gran mejoría, pero aun sigue habiendo deficiencias, sobre todo en el norte. La calidad del agua potable brasileña sería excelente para otros países, especialmente la de ciudades del sur, pero, a la luz de los casos de Hepatitis A, aun no cumple los estándares de la UE.
Saludos
P.D.: Las recomendaciones para viajeros están pesadas para que esos viajeros no sufran ningún riesgo. A ninguna agencia de viajes le gusta que sus clientes enfermen, y resulta más económico suministrar agua embotellada que arrostrar la mala publicidad.
Otra P.D.: Lo más divertido es la curiosa percepción del riesgo. Recientemente hubo un intercambio de escolares con Hungría, y una niña solo bebía Coca Cola. Al preguntarle, dijo que si padre le había prohibido beber agua española. Lo mejor es que la prevalencia de Hepatitis A en Hungría es el doble de la española. Claro que los húngaros son como para darles de comer aparte.
Última P.D,: obviamente, la inmunización contra la Hepatitis A va a acabar de su utilidad como indicador, Ahora bien, insisto, no se trata de que haya muchos o pocos casos de Hepatitis, sino de que sirve para ver si el abastecimiento de agua es adecuado.