Sé que declaraciones tontas merecen una respuesta justa, pero publicar números incorrectos también es una respuesta estúpida, es que justo al respeto al acceso al agua potable aqui los números son lo contrario, reconocido por la propia ONU.
Esto en realidad no es más que el típico auto-engaño que se hace el tercer mundo para creerse que en realidad están al nivel de los países desarrollados, aquí el problema está en el baremo que se usa.A modo de contexto, el 86% de la población de Brasil equivale a las poblaciones combinadas de Francia, Italia y España. Puedes imaginar el gran desafío que fue alcanzar ese número.
En las naciones desarrolladas, cuando se habla de acceso al agua potable y a los servicios de alcantarillado, hablamos del acceso de esos servicios en los hogares ,por ese motivo , ambos servicios suelen tener unos porcentajes muy similares, en las naciones del tercer mundo como Brasil, hablamos del acceso de esos servicios a la población, no al acceso de esos servicios en su hogares, no hay más que observar los porcentajes puestos por nuestro compañero en el informe , con un alcantarillado que apenas alcanza la mitad del porcentaje de acceso al del agua potable.
Esto es un proceso que en Brasil se inició con Collor de Mello y ha continuado hasta ahora, un caño en favelas y aldeas, alguna comuna y luego se calcula el acceso de agua potable en relación a su caudal.
Por eso mismo, usando el baremo de las naciones desarrolladas, Brasil solo posee un 19 % de población con acceso a esos servicios, pero si usamos el baremo para las naciones del tercer mundo, los porcentajes aumentan.
Para entendernos, esto es similar a los famosos índices de empleo en Argentina que daba la Kishner , colocándolos a un nivel de paro inferior incluso al de Alemania, pero si se usaba el baremo de cálculo del primer mundo, todos sus clamores se iban a pique, pues aquí pasa exactamente lo mismo.
Y sobre criminalidad, es que ya es para llorar o reír a partes iguales.