Dentro de las tareas que con frecuencia desarrollan los Cascos Azules de Ejército en los lugares donde se encuentran desplegados fuera de fronteras, integrantes del Batallón Uruguay IV en la República Democrática del Congo, en la primera semana de junio, hicieron entrega de herramientas para cultivar la tierra a una Escuela Primaria de la ciudad de Goma, Provincia de Nort Kivu, dando comienzo así al proyecto “Nosotros cultivamos para estudiar” “Nous cultivons pour etudier”.

En una visita de cortesía realizada a la Escuela Primaria situada frente a la Base donde se alojan los integrantes del Batallón, los efectivos Uruguayos constataron grandes carencias en cuanto a su infraestructura, además de la problemática consistente en que más de la mitad de las familias de los alumnos no pueden hacer frente al pago trimestral (U$S 4,5 cuatro dólares americanos con 50 /100) por el estudio de sus hijos. Cabe acotar que en el Congo donde el índice de desempleo es altísimo, aunque las escuelas sean públicas, se debe pagar una cuota mínima trimestral para poder estudiar, con la cual se contribuye a solventar el salario de los maestros.

En un intento de extender una mano solidaria a estos niños para colaborar en forjar una preparación que los ayude a salir de la condición de calle y a subsistir en el difícil medio que les tocó nacer, teniendo en cuenta que la escuela posee un terreno amplio con suelo fértil para el cultivo de vegetales, el Batallón tomó la iniciativa e hizo contacto con la Agencia de Naciones Unidas, Organización para la Agricultura y Alimentación (FAO), proponiéndoles encarar un esfuerzo en conjunto para mitigar esa situación.
Luego de la reunión con el responsable regional de FAO y contando con la aprobación de la iniciativa, se presentó un Proyecto para apoyar el cultivo de “amarantes” –un vegetal parecido a la espinaca muy consumido por los Congoleses-, en suelos ociosos de dicho local escolar.

La primera etapa del mencionado Proyecto consiste en la plantación de 400 metros cuadrados de superficie, la que se realizará con mano de obra de aquellos padres que tienen dificultades para pagar trimestralmente los estudios de sus hijos, posibilitando de esta forma que con lo recaudado por la venta los niños continúen estudiando, además de transmitirles la enseñanza de que en la vida es necesario esforzarse, de que siempre se puede hacer un aporte y a su vez propiciándoles la oportunidad para aprender un oficio que los haga sentirse dignos al permitirles solventar el pago de sus obligaciones en base a un esfuerzo propio.
La iniciativa fue de los Militares Uruguayos, las herramientas para el laboreo de la tierra así como las semillas de “amarantes” fueron una contribución de FAO, mientras que el asesoramiento y la supervisión está a cargo de una profesional del sexo femenino integrante del Contingente Uruguayo, quien posee la especialidad de Ingeniera Agrónoma y además oficia de traductora con los locales.
Este emprendimiento Cívico – Militar se constituye en un primer paso para apoyar la escolarización de los niños Congoleses, está planificado para llevarlos a cultivar más del doble de la superficie actual y al mismo tiempo, ya se están contactando nuevas escuelas con similar problemática, en las que se proyectan implementar proyectos similares.
