Gaspacher escribió: ↑19 Ene 2024, 21:33Domper escribió: ↑19 Ene 2024, 13:13
De dieta, es que soy un poco escéptico. No porque no pueda cambiarse, sino sobre sus efectos, que no son tan grandes como se cree siempre que no se hagan animaladas.
La dieta tiene un factor crucial en el crecimiento y desarrollo de la infancia, solo hay que ver las fotografías de los soldados del siglo XIX y primer tercio del XX, los oficiales les sacaban cabeza y media al común de los soldados. Si se pretende una juventud sana, que de un buen estirón, será necesario algo más que dejar al albur de cada uno la alimentación. sobre todo cuando hablamos de unas clases populares que pasaran de una alimentación que consistía fundamentalmente en pan a un acceso cada vez mayor a proteinas y grasas. Si se evitan los excesos y se logra una dieta rica en vitaminas (aunque no puedan describirse hasta uno o dos siglos después), se tendrá mucho ganado.
Cuando hablaban del efecto de la dieta, a eso me refería. La famosa «dieta mediterránea» incluía relativamente pocas proteínas, pero muchas grasas, no solo aceite sino animal (tocino, manteca).
Lo más divertido es que, a pesar de lo que digan por la tele, y de los anuncios de Danacol (o similar, igual engañifa son todos), no hay relación clara entre la ingesta de grasas y la mortalidad cardiovascular, que es muy elevada en el norte de Europa con cifras más bajas de colesterol que en la Europa Mediterránea. Mi impresión es que hay una base genética muy importante, y que la dieta tiene un papel menor.
Lo que sí tiene efecto, y eso es indudable, es la ingesta de proteínas. Es fundamental aumentarla, y es uno de los dos factores que se han asociado al aumento de la talla con las generaciones. Que ha sido enorme: recomiendo a quien quiera una visita al museo de la indumentaria de Pedralbes, en Barcelona, donde se muestran ropas de clases adineradas de finales del XIX y principios del XX, y casi ningún español (o española) actual cabría dentro. Tal vez los niños.
El otro factor que se ha relacionado con el incremento de la estatura ha sido el control de enfermedades infecciosas y, fundamentalmente, el empleo de antibióticos. Infecciones que ahora parecen churradas (amigdalitis, adenoiditis, otitis) se cronificaban en la época preantibiótica. Esas infecciones crónicas eran las que restaban centímetros (o palmos) de talla a los españoles.
La mejora de la dieta (más proteínas de origen animal, aunque vengan con grasas, siempre que no se pase a la dieta exclusivamente carnívora de las elites), si se suma a un mejor abastecimiento de aguas (recuérdese que la diarrea era la gran asesina de bebés) y, en un futuro (bastante lejano), vacunas y antibióticos, serán los que den esa talla a los españoles.
reytuerto escribió: ↑19 Ene 2024, 20:36
2. Los cobayos (ay, pobrecitos! Pero no los miren como mascotas, mirenlos como ganado) son la fuente de proteina disponible para los mas pobres.
En la península los conejos y no descartaría que en un futuro hubiese otras fuentes más importantes como el vacuno. Solo hay que conceder ranchos en las praderas a veteranos y si se inventa el congelador de amoniaco (Llopis lo estaba investigando), no se tardaría en tener barcos congeladores yendo y viniendo desde Houston/Puerto Oquendo/loquesea a Lisboa, Sevilla, etc.
Los congeladores supongo que tendrán que esperar a la marina de vapor, que (se supone) irá desarrollándose entre 1680 y 1720, más o menos. Entonces, es posible que lo que sobre sean alimentos, pues se dispondrá de enormes extensiones (en Norteamérica, Buenos aires o Australia) con bastante menos población que en la realidad.
Sin embargo, hasta entonces, hay otras opciones:
1. Bacalao. El pescado salado se conserva bien, puede ser incluso una «delicatesen» como lo es ahora, y los mares no están explotados. En la realidad, el bacalao fue crucial en la Península Ibérica en la segunda mitad del XIX y primera del XX (tanto en España como en Portugal).
2. Conservas. Tanto de pescados, como de carne (que puede procesarse en Ultramar). O, al menos, carnes procesadas del tipo del jamón cocido (que puede procesarse en origen y transportarse por mar).
3. Piensos. Lo que sí se puede transportar con facilidad son cereales con los que aumentar la cabaña ganadera estabulada sin que sea necesario retirar tierras para pastos.
4. Fertilizantes, regadíos y nuevas técnicas agrícolas, que permitirán que solo con las tierras más fértiles se pueda mantener a uan población en crecimiento, haciendo menos atractiva la agricultura en tierras marginales. De hecho, las zonas bajas de bastantes estaciones de esquí se destinaban a la agricultura (se sembraron cereales en Canfranc o Sallent de Gállego, a 1.300 m de altura, hasta que fueron sustituidas por las patatas; solo se han dejado para pastos durante el siglo XX).
5. Cabaña ganadera, estimulando las granjas avícolas (que se podrán alimentar con piensos de Ultramar), además de la producción propia; los huevos, de paso, son una excelente fuente de proteínas. Parecido, con el porcino, no solo los criados en las casas con los restos, sino en granjas. Más ovino en zonas secas, y vacuno en las de montaña, o estabuladas. No creo que se precisen los cobayas, pero también son opción.
No se olvide que estas mejoras tendrán que extenderse a otros dominios hispánicos, especialmente los itálicos. El sur de Italia puede mantener a una población enorme, pero sólo con técnicas modernas. Aunque no será tontería estimular la emigración de esos territorios a los de las Indias, Oriente Medio o Extremo Oriente, para que todos esos valones, tudescos, sicilianos, etcétera, se conviertan en españoles, igual que ha ocurrido en Estados Unidos.
De hecho, hay un capítulo de mi historia no publicado, que se titula «California te llama» (sigue al de «Muerte en el Guadalquivir», que tampoco muchos habrán leído, ni tampoco el llamado «Ikigai»). Quedan para un futuro.
Saludos