Vamos, que le das la decima parte al herrero de mi pueblo, y el sub estaba navegando hace años.

No es cierto, no dice eso (salvo en el titular pero es falso).nando y yo escribió:http://www.energias-renovables.com/pano ... z-20170405
en baterias de Litio. Una patente española de la Universidad Carlos III de Madrid, asegura multiplicar por diez la capacidad de almacenaje de dichas baterias
Son para todo el programa. Otra cosa es que haga falta más dinero aún para sacarlos a todos adelante, y por eso se dice lo de que con los 2135 millones de euros solo da para completar el primero.Suponiendo que se cumpla esta nueva previsión de que los 2135 millones de euros son para un único ejemplar.
Y el simulador del S80 se tira a la basura, como todo el material que se ha acopiado para la construccion de los S82-84. Seguro, seguro que nos va a salir mucho más barato a estas alturas.Y lo de no decir cuanto van a costar es precisamente para que nadie saque la calculadora y se de cuenta que cada uno de los otros tres sumergibles nos va a salir mucho más caro que si mañana paramos el programa y los compramos de diseño extranjero.
http://www.congreso.es/public_oficiales ... DF#page=37Sistemas navales. A continuación, voy a señalarles los principales puntos de los programas de sistemas navales, que son el submarino S-80, el buque de acción marítima y las fragatas F-110. El programa S-80 prevé la construcción de cuatro submarinos diésel-eléctricos con sistema de propulsión anaerobia, denominado AIP -air independent propulsión, por sus siglas en inglés-, para proporcionarle mayor autonomía y discreción, con capacidad de ataque a tierra. La orden de ejecución del programa S-80 se firmó en el año 2004. Los submarinos están siendo construidos en España por Navantia como contratista principal y varias empresas nacionales e internacionales han sido subcontratadas: Indra, SAES, Técnicas Reunidas. Gamesa, Exide, Bionet, Sainsel y Lockheed Martin. Se prevé que el primer submarino sea entregado a finales del año 2021. La entrega del resto de la serie está siendo analizada entre el Ministerio de Defensa y el astillero, y probablemente tenga lugar entre los años 2023 y 2026.
El arma submarina es una parte esencial de la defensa y seguridad nacional. Sus misiones principales son la disuasión y defensa, pues operan de forma encubierta durante largos periodos de tiempo, y el control del mar, tanto para negar su uso al adversario como para permitir libertad de maniobra al tráfico mercante y a las fuerzas propias. Entre sus misiones se encuentra también la proyección del poder naval sobre tierra mediante unidades de guerra naval especial, la protección de una fuerza naval y la obtención de inteligencia. Operativamente, el programa S-80 proporciona a la Armada mayor capacidad de disuasión, libertad de acción y proyección, pudiendo disponer de dos submarinos en operaciones simultáneas en dos escenarios distintos, ocupando el vacío producido por la baja de los submarinos de la clase S-60 y S-70. El coste estimado es de 2.135,54 millones de euros, según acuerdo del Consejo de Ministros de 2 de agosto de 2013. El Minetur financia el cien por cien del programa, habiéndose efectuado pagos hasta la fecha por importe de 1.774 millones de euros. Por parte del Ministerio de Defensa se iniciarán los pagos con la entrega del primer submarino a finales del año 2021. La entrada en servicio de los nuevos submarinos implica la adecuación de infraestructuras -fosas de atraque de los submarinos, taller de torpedos, etcétera- y la instalación de dos simuladores para el adiestramiento de dotaciones, que, por cierto, se han recibido esta misma mañana.
Industrial y tecnológicamente, este programa supone más de 6,4 millones de horas/hombre en ingeniería y 4,8 millones de horas/hombre por buque de producción, y hay involucradas más de 2.127 empresas, 854 de ellas españolas. El programa S-80 lleva asociados importantes programas de I+D y retos tecnológicos -el desarrollo de un prototipo de sistema AIP, el sistema de combate, el control de plataforma, el motor eléctrico principal, el sistema de armas, el sistema de guerra electrónica o la antena contramedidas ESM en mástil optrónico-, pero, sin duda, el primer y mayor reto es que será la primera vez que una empresa española, Navantia, acometa en solitario el diseño y construcción de un submarino sin contar con el apoyo de un socio tecnológico extranjero.
A lo largo del desarrollo del programa se han producido varios retrasos, lo que ha provocado una importante demora en la entrega del S-81 y, por consiguiente, en las del resto de la serie. El primer retraso se produjo en el mes de noviembre del año 2005 y fue consecuencia de la revisión del proyecto preliminar, la RPP, celebrada en dicha fecha. El segundo retraso se produjo en octubre de 2008 como consecuencia del retraso en la consecución de determinados hitos, debido a dificultades surgidas durante el proceso constructivo de las secciones resistentes del submarino. Se produce un nuevo cambio en la fecha de entrega de la primera unidad, el S-81, pasando de febrero de 2013 a diciembre de 2013. El tercer retraso se produce en julio de 2010. Durante el desarrollo y la construcción de los submarinos se producen nuevos retrasos, que son puestos de manifiesto en la auditoría realizada para Navantia por la firma DNV en julio de 2010, lo que provoca una nueva planificación detallada de las unidades S-80. El 25 de marzo de 2011 el almirante jefe del Apoyo Logístico de la Armada acuerda, mediante carta dirigida al presidente de Navantia, la modificación de la fecha de entrega de las unidades S-80, de acuerdo con la propuesta realizada por Navantia, fijando la entrega del primer buque en marzo de 2015 y de la última unidad en mayor de 2019. El cuarto retraso es producto de la desviación de pesos y rediseño del submarino entre
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los años 2013 y 2016. En diciembre de 2012 se detecta por parte de Navantia un desvío de pesos en el submarino de 125 toneladas, siendo necesario acometer un nuevo rediseño del mismo, con un incremento en la eslora de 10 metros. En la actualidad está prevista la entrega de la unidad S-81+ para diciembre de 2021, mientras que la última se prevé para octubre de 2026 o junio de 2028, según los distintos escenarios posibles.
Las circunstancias anteriores han provocado la necesidad de un rediseño completo del submarino, lo que ha obligado a iniciar un nuevo proceso, revisión de cumplimiento de requisitos, la redefinición del S-80 y las nuevas revisiones del proyecto. En julio de 2016 se celebró la revisión crítica del proyecto, CDR, con el apoyo técnico del mayor fabricante mundial de submarinos, Electric Boat, cuya aprobación supone la confirmación de que el programa es técnicamente viable y el inicio de la fase de preparación para la construcción. La próxima revisión prevista es la revisión de integración de sistemas, programada para finales de 2017.
Como consecuencia del proceso de rediseño llevado a cabo y el retraso acumulado, es necesario adaptar la orden de ejecución a la situación real, incluyendo los hitos de financiación y el techo del programa. El techo actual está en 2.135 millones de euros, que, de acuerdo con la empresa, tan solo permitiría la entrega del primer submarino. Finalizar la construcción del resto de la serie exige aumentar el techo del programa en una cantidad aún no acordada entre la empresa y el Ministerio de Defensa.
El programa de construcción del submarino S-80 supone un reto industrial de primera magnitud que colocará a España en el selecto grupo de las naciones capaces de construir un submarino proporcionando independencia tecnológica en una capacidad esencial para la defensa nacional. La principal dificultad está siendo sin duda el hecho de que es la primera vez que Navantia acomete en solitario el diseño y construcción de una serie de submarinos, causa principal de los problemas acaecidos en el programa, aunque no la única.
El sistema AIP constituye otro importante reto por tratarse de un nuevo desarrollo a nivel mundial. Concluir con éxito este desarrollo le dará unas capacidades muy superiores a otros submarinos de nuestro entorno y a nuestra industria un papel de liderazgo en el sector. Una vez superadas las dificultades, el programa S-80 se considera viable desde un punto de vista técnico y, con la financiación adecuada, proporcionará una ingente carga de trabajo a las más de 800 empresas españolas involucradas.
Está mal interpretado, y el subsecretario no dijo eso, aunque no se expresó debidamente (si es que lo transcribe bien la prensa). No son 2135 millones para el primer ejemplar. Hay que elevar el techo de gasto para el conjunto del proyecto, es lo que quiere decir; si no se eleva, no llega el dinero para finalizar los demás... pero es que los demás están en fases muy avanzadas de construcción del casco, y buena parte de otros gastos ya están hechos. Además, sobre los plazos, por lo que entiendo, van a esperar a tener el primero terminado o casi terminado para avanzar sobre seguro con los siguientes; no me extrañaría que esperen hasta tenerlo navegando. De hecho hablan de entregar los tres siguientes entre 2013 y 2016; por tanto, tras el primero los demás irían muy rápido, a ritmo de uno al año; también es verdad que comentan 2018 como fecha final, pero aún así es un ritmo notable tras el primero.capricornio escribió:No sé si en España habrá algún partido interesado en que se aclare este desaguisado, pero la nota de la revista Defensa reproduciendo la comparecencia del Secretario de Estado pone los pelos de punta.
http://www.defensa.com/espana/secretari ... uturo-s-80
El proyecto lleva gastado la friolera de 1774 millones de euros. Si sólo se espera cubrir con el techo de gasto actual un único submarino sin AIP, quedarían por gastar de aquí a final de 2021 (fecha adelantada de entrega del primer S-80 sin AIP) tan sólo 360 millones de euros más en completar el primero de la serie. Suponiendo que se cumpla esta nueva previsión de que los 2135 millones de euros son para un único ejemplar.
¿Estás seguro que sin un sólo buque botado, sin saber cuando llevará AIP, si se lo montarán en la gran carena o antes, etc, Navantia no estará dando precios artificiales, a lo sumo estimaciones optimistas?¿O acaso Navantia no da precio a sus clientes exteriores cuando aún no ha puesto ni un tornillo?
Cortar es en el que iba a ser primero de la serie, cortar el casco, para añadirle creo que solo un anillo. El segundo, que ahora es el primero, no hay que desmontar nada, y según he entendido tiene el casco terminado; ahora toca todo el interior. Espero que a lo largo de este año quede claro cuánto es el incremento de gasto; pero no debería ser espectacular el incremento, pues ya digo que los sistemas de abordo y de combate deberían estar pagados, o de lo contrario no sé qué contratos firman con los contratistas correspondientes. Lo que no debería hacer un subsecretario de estado es decir ambigüedades de semejante calibre (si es que las dijo).capricornio escribió: Parte de ese gasto se podrá aprovechar y otra parte no. Porque donde haya que cortar y desmontar el coste será mayor que en un ejemplar hecho entero nuevo. Pero reitero que si se sabe que con 2135 millones no da para completar un segundo submarino es porque se sabe lo que cuesta cada unidad a partir de lo que hay hecho.
La realidad del proyecto es que tenemos una unidad muy avanzada de la cual hay que desmontar muchísimo. Otra unidad que es la que finalmente será el prototipo de la serie con el casco finalizado. Y las demás unidades paradas con un grado de construcción menor aunque tengan muchos equipos adquiridos.
De acuerdo, pero mires a donde mires en los proyectos de defensa encuentras lo mismo. Estos días se habla mucho del portaaviones USS Gerald R. Ford: se planificó en 8000 millones de dólares y ha costado 11000. Lo mismo ha ocurrido con el coste de los nuevos submarinos ingleses (por cierto, de escándalo en calidad y fallos garrafales de diseño y sin solución); y por supuesto el apoteósico F-35, apoteósico en sobrecoste, retraso y muchos dicen que en deficiencias catastróficas.capricornio escribió: Y claro que Navantia se cuela con sus precios, producto de su mala gestión y sus errores, pero eso debe pagarlo la SEPI, no Defensa. ¿Que al final el dinero sale del mismo contribuyente? Sin duda, pero pongamos las ineficiencias donde corresponde de modo que se puedan pedir responsabilidades.
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