Este debería ir antes del de Filipinas, pero se me paso...
MADRID, 14 de enero de 1896El general fue invitado a pasar a la residencia privada del presidente Cánovas por una criada que le acompaño hasta una sala donde le esperaban reunidos el propio Cánovas, junto a Marcelo Azcárraga Palmero, José María Beránger y Ruiz de Apodaca, Tomás Castellano y Villarroya, ministros de la Guerra, de Marina, y de Ultramar respectivamente, y a su viejo amigo Juan Navarro Reverter, ministro de hacienda.
En una semana, el general Weyler partiría hacia Cuba, pero antes se reuniría con el gobierno al completo con el fin de limar los últimos matices de su futura misión. No tanto con respecto a la guerra, como en relación a un posible conflicto con los EEUU. Tras los saludos de rigor, el propio Cánovas del Castillo tomo la palabra, preguntando a Weyler si tenía condiciones para asumir el mando. A lo que este respondió que no se trataba tanto de condiciones como precauciones, si había de ir a la guerra sin nada más que lo puesto lo haría y combatiría como Dios y su conciencia y habilidad le diesen a entender. Sin embargo, en consideración a la gravedad de la situación, tanto en la guerra con los mambises como respecto a los EEUU, pues una victoria sobre los mambises sería baldía si a continuación se perdía Cuba ante los norteamericanos.
Para Weyler, la lucha con los cubanos sería dura, pero no revestía especial dificultad en su ejecución. Sin embargo, los informes hablaban de las penalidades sufridas por las tropas a causa de las enfermedades, habiendo el SIM solicitado que, se buscase una solución para ello. El Vomito Negro, la Malaria, y las infecciones intestinales, eran mucho más peligrosas que cualquier bala. Era pues necesario luchar contra las enfermedades, para lo cual solicito se destinase una comisión que, estudiase y desarrollase remedios eficaces, lo que sería concedido, dotándola de 100.000 pesetas de presupuesto. Nada más y nada menos que el doble del presupuesto para investigación científica de las universidades españolas de ese año.
1En cuanto a la alimentación de las tropas, en los últimos dos meses se habían recibido sendos cargamentos de alimentos procedentes de Argentina, y México
2, muy especialmente de carne, muy necesaria para completar la alimentación de las tropas y sobre todo de los enfermos. A pesar de ello, en caso de conflicto con los EEUU, los suministros para la isla estarían en peligro, por lo que solicito permiso para expropiar tierras de cultivo para garantizar el acceso a verduras frescas. Paralelamente, también se juzgaría con toda la severidad militar a cualquier persona que fuese atrapada comerciando con raciones militares.
Ya en el aspecto táctico, la isla sería dividida en tres sectores, para lo que se reforzarían las trochas construidas en la guerra del 68 y se construirían otras nuevas de ser necesario. Una vez estanqueizados los sectores, se concentrarían en ellos el grueso de las fuerzas para buscar y destruir las partidas rebeldes. Una vez efectuada la limpieza de uno de los sectores, se pasaría al siguiente, acorralando a la rebelión poco a poco. Como medida adicional y si fuere necesario para privar a los rebeldes de sus apoyos entre la población, o para poder proteger a esta adecuadamente, los civiles serían reconcentrados en algunas poblaciones protegidas designadas al efecto. Curiosamente, las mayores reticencias, las encontraron cuando solicito formar de nuevo el batallón disciplinario del capitán Ariza, unidad disuelta en la guerra del Margallo por su crueldad.
Militarmente, uno de los mayores problemas era el filibusterismo realizado por los EEUU que, impedían los registros de buques fuera de las aguas territoriales españolas, aun a sabiendas de que eran contrabandistas. Gracias a este apoyo, los buques contrabandistas tan solo tenían que esperar a la caída de la noche en aguas internacionales, para a continuación, al amparo de la obscuridad, adentrarse en aguas españolas y descargar las armas. Para combatirlos, la marina enviaría 3 de sus viejos torpederos, a los que se retirarían los tubos lanzatorpedos, trasportándolos estibados en cubierta de los vapores de la naviera del Marques de Comillas. El mismo medio por el que se enviaban los pesados cañones de costa y las lanchas cañoneras.
El resto de la reunión, estuvo centrada en cuanto tiempo dispondría España para prepararse. En poco más de un año los EEUU tendrían elecciones legislativas, si el moderado Grover Cleveland era sustituido por un jingoísta…
- Realmente el presupuesto científico de las universidades fue de 50.000 pts. (¿ Vergüenza histórica?)
- Alimentos enviados por los emigrantes, organizados por el SIM.
A todo hombre tarde o temprano le llega la muerte ¿Y cómo puede morir mejor un hombre que afrontando temibles opciones, defendiendo las cenizas de sus padres y los templos de sus dioses?" T. M.