Último Enfrentamiento:
Theodore Detmers a bordo del corsario aleman
HSK Kormoran, empeñandose al
HMAS Sydney. El crucero auxiliar aleman, a todas luces un simple mercante sin blindaje, pero armado con cañones de 150 mm y disfrazado como carguero holandes, se encontro con el crucero ligero
Sydney muy cerca de la costa autraliana del Oceano Indico, el 19 de noviembre de 1941, en el combate naval de Australia Occidental.
Korbettenkapitän Theodore Detmers, comandante del
Kormoran.
Capitan Joseph Burnett, comandante del
Sydney.
El
Sydney, completamente despreocupado y confiado, intercepto al
Kormoran, pero se le acerco demasiado a unos 1.500 metros. Evidentemente el gran disfraz del corsario Aleman, habia engañado muy bien al crucero australiano. El imperdonable descuido del capitán del
Sydney, Joseph Burnett, lo habia situado a tiro de cañon de todas las armas del acorralado
Kormoran, incluso las de menor calibre.
Esto redituo en una mortifera eficacia del
Kormoran, cuando repentinamente y luego de izar la bandera alemana, sus 8 cañones de 150 mm y hasta la ultima pieza de artilleria, se cebaron sobre el poderoso y blindado
Sydney. Ya desde las primeras salvas, las torres No.1 y No. 2 del
Sydney quedaban incapacitadas, le siguieron la caseta de la radio, el puente y la dirección de tiro, razon por la cual el fuego del crucero australiano estuvo drasticamente limitado y sin ningún acierto.
El
Kormoran aprovecho esta situación y con su endemoniada cadencia de fuego (con salvas cada 4 segundos), le encajo no menos de 50 impactos al
Sydney, con sus piezas de 150 mm. En total, el crucero britanico recibiria 150 impactos directos de todos los calibres. La carniceria sobre las cubiertas y el puente del
Sydney presentaba una dantesca escena, que Detmers podia ver a traves de sus binoculares.
El corsario
HSK Kormoran disparando con eficacia su artilleria sobre el crucero
HMAS Sydney.
Al inicio de la refriega, el
Sydney se habia situado lado a lado con el
Kormoran. Un terrible error. Los confiados oficiales australianos del crucero ligero, se paseaban despreocupados por las cubiertas y observaban al
Kormoran desde el puente. El hidroavión del
Sydney se mantenia en cubierta con el motor en marcha, listo para catapultarse. Si era lanzado, a tan poca distancia, notaria inmediatamente desde el aire toda la disposición del telemetro del Kormoran. Desde su puente, Detmers observo como el hidro paraba los motores. El corsario Aleman posaba engañosamente como el carguero
Straat Malakka, que supuestamente iba de Batavia a Lorenco Marquez.
Cuando se le pregunto con las señales luminosas desde el
Sydney, por los codigos secretos, Detmers volteo hacia el teniente de navio Von Gosseln y exclamo con tristeza:
"Bien Gosseln, ya no nos queda nada que hacer". Lo que siguio fue increible, se dicto safarracho de combate: se hicieron bajar los tinglados, elevar las ametralladoras antiaereas escondidas en ascensores hidraulicos y desarmar los contenedores donde supuestamente venia maquinaria agricola, para desencajar los cañones escondidos, se atornillarlon a las torretas camufladas, se orientaron y se armaron... restaba dispararlos...
Se habian abatian tolvas, apuntado las ametralladoras, abierto las compuertas de torpedos... ¿pero que pasaba? ¿acaso aquellos oficiales que Detmers veia en la cubierta del
Sydney estaban ciegos? Cuando por fin se arrio la bandera holandesa y se izo la Alemana, habian pasado varios angustiosos minutos mientras el corsario se desnudaba a plena luz del dia, frente a la amenazante mole del
Sydney... eran las 5:30 pm, desde el puente del
Kormoran se dio la orden: Fuego!! lo primero en partir fueron dos torpedos, que a distancia tan corta, no tenia opción de fallar.... uno dio de lleno entre las dos torres delanteras del Sydney..
El
Sydney siendo acribillado por la artilleria del
Kormoran.
Los oficiales britanicos estaban ahora siendo barridos por el fuego de las ametralladoras alemanas, sobre la atestada cubierta y el puente del
Sydney. Todas las piezas del
Kormoran hacian impacto con pasmosa efectividad, pues debido al error del capitan del
Sydney, habia puesto a su buque al alcance de hasta la pieza mas corta en el arsenal del
Kormoran. Aún así, las torre trasera No. 3 del
Sydney logro disparar una salva e impactar al
Kormoran. Este a pesar de su arsenal, seguia siendo lo que era, un barco mercante que no se habia diseñado para aguantar castigo en un combate naval, mucho menos contra uno de los mejores cruceros del imperio britanico.
El
Kormoran encajaria finalmente 4 impactos, uno destruyo la chimenea, otro el hidroavión de observación que se hallaba almacenado y otro ocasiono un incontrolable fuego en el cuarto de maquinas, que finalmente alcanzaria la bodega donde estaban almacenadas las 300 minas magneticas, que iban a ser lanzadas a la noche siguiente en la costa australiana.
Despues de media hora de endiablado cañoneo, el
Sydney cayendo hacia estribor del
Kormoran, corto su derrota. Lucia ahora visiblemente escorado a babor con su proa sumergida en el agua, con muchos de sus cañones inoperantes y apuntando hacia abajo. La escena era increible, estaba completamente desmantelado de proa a popa, enegrecido por los incendios, la explosiones y los impactos de artilleria. Sus cubiertas y paredes estaban bañadas en sangre, con cuerpos y partes mutiladas por todos lados, parecia una escena sacada del mismo infierno.
HSK Kormoran
Ambos buques se separaron, no sin antes recibir el
Sydney otro impacto sobre la torreta No.2, descuajandola y enviandola por los aires a la otra banda. El
Kormoran seguia disparando con sus torres traseras, pues las delanteras estaban bloqueadas por el humo de su propio incendio en el cuarto de maquinas. Su ultima salva se disparo a las 6:25 pm cuando se hallaba a 11.000 metros del
Sydney y completamente parado, pues su motor habia dejado de funcionar.
Debido al incontrolable incendio, Detmers daria la orden de abandonar su buque a la 10:00 pm. Habian muerto 20 tripulantes (40 mas, luego de que uno de los botes salvavidas naufragara en el agitado mar). Se pusieron las cargas de demolición y a las 12:35 am, las minas del
Kormoran explotaron como una bola enorme de varios cientos de metros y el corsario bajaba en pocos minutos al abismo. Era de noche, cuando el
Sydney, aun visible por sus incendios, exploto en el horizonte y finalmente se hundio. Ni uno solo de sus 645 tripulantes sobreviviria al combate. Tan solo un marinero fue hallado muerto a 1.000 kilometros de alli, en la isla Christmas, cuando una balsa inflable arribo con su cuerpo a una playa del atolon.
El
HMAS Sydney ostentaba un victorioso palmares, obtenido en la batalla naval de Cabo Spada, en del Mediterraneo, en 1940, donde hundio al crucero ligero italiano
Bartollomeo Colleoni y dañado al crucero ligero
Giovanni dalle Bande Nere, también se lo acredita con el hundimiento del destructor italiano
Espero. Es por ello, que parecia inconcebible que hubiese sido hundido por el
Kormoran, un navio al que superaba ampliamente en todo sentido. El
Kormoran opero durante 10 meses y medio, en los que consiguio hundir o apresar 11 navios enemigos, con 70.000 toneladas de registro, para finalmente terminar hundiendo al
Sydney.
Su hundimiento represento la mayor cantidad de Australianos desaparecidos en un combate, durante la Segunda Guerra Mundial y el
Sydney se convertiria en el navio de guerra mas grande, que con toda su tripulación, hayan perdido los aliados durante el conflicto. El encuentro naval de Australia Occidental, quedara en los anales de la historia naval mundial, como el único donde un mercante armado ha conseguido hundir a un crucero regular enemigo en combate abierto en altamar.
HMAS Sydney
Cañon en la cubierta del
Kormoran, el hundimiento fue descubierto en marzo de 2008, a 2.500 metros de profundidad en el Oceano Indico, por un equipo australiano, la Finding Sydney Foundation. Aunque parte del puente y la proa estan intactos, varias secciones del casco estan a 1.5 kms, lo cual testifica el poder de la explosión de la minas magneticas estibadas en la bodega, luego de cerrarse el combate con el crucero australiano. El
Sydney fue hallado a 22 kilometros del hundimiento del
Kormoran. Ambos naufragios se hallan a 200 kilometros de la costa australiana de Steep Point.
El crucero italiano
Bartolomeo Colleoni vuela por los aires, luego que el
Sydney impactara sus motores, durante la batalla de Cabo Spada, cerca a Creta, en 1940.
Salud.
