Esta información es clave y demuestra mi teoría de que lo MEJOR HUBIERA SIDO NO DESENCADENAR LA 2da. ETAPA DE TAIFÚN Y PASAR A CUARTELES DE INVIERNO A FINES DE OCTUBRE.
La información que nos brinda Timothy Wray sobre la Directiva 39 es muy rica y si se la analiza en el contexto en el que fue labrada dicha Directiva se puede apreciar el valor histórico que posee y lo importante que es si lo analizamos en retrospectiva a los dramáticos sucesos de fines de 1941 y a lo fútil que fue para la Wehrmacht; desde mi modesto punto de vista fue más importante que la directiva 33 de desviar en agosto al 2do ejército Panzer de Guderian hacia el Sur, en vez de lanzarse hacia Moscú.
¿Por qué es más importante?:
- Porque deja al descubierto que la 2da etapa de Taifún jamás debió haberse iniciado. Y lo más importante que nos dice la Directiva 39 es: Esa directiva se debió haber ejecutado el 20 de octubre, entonces se hubiera tenido un mes para implementarla, tiempo suficiente para armar una "Defensa Elástica" que respete la Doctrina Defensiva Alemana.
Copio y Pego la Directiva 39 para que la analicemos:
Tomada literalmente, la Directiva del Führer 39 recordaba al astuto plan de 1917 para retirarse a la Línea Hindenburg que había inaugurado la Defensa Elástica Alemana.
Aunque enmarcada en términos estratégicos, la Directiva del Führer 39 (y las instrucciones de implementación del Alto Mando del Ejército que la acompañaban) seguía generalmente los principios tradicionales de la defensa elástica en profundidad.
A Brauchitsch, el comandante en jefe del Ejército Alemán, se le ordenó diseñar una línea defensiva invernal. A su discreción, esta línea podía ser situada a la retaguardia de las actuales posiciones alemanas, aunque las fortificaciones de retaguardia estarían preparadas antes de cualquier retirada táctica. (Significativamente, a consecuencia de los acontecimientos subsiguientes, esto muestra una voluntad inicial incluso de parte de Hitler de ceder terreno que no contribuía materialmente a los objetivos alemanes). La misma línea defensiva debía de ser mantenida con fuerzas mínimas, permitiendo a las unidades de combate –y especialmente a las divisiones panzer y motorizadas- ser reequipadas en posiciones de reserva más a la retaguardia. (Esto es clave y es lo mismo que yo propongo hacer en mi What IF, con la gran ventaja que lo voy a hacer entre octubre y noviembre, con más tiempo, con más y mejores tropas, con más tanques y con mejor logística).
Estas áreas de rehabilitación y de reserva estarían situadas lo suficientemente cerca de las líneas del frente para facilitar el rápido refuerzo de los sectores amenazados. Las posiciones defensivas estarían situadas para la óptima efectividad defensiva y el alojamiento confortable de las tropas. Además, para proporcionar profundidad defensiva adicional, la orden enfatizaba la construcción de posiciones defensivas a retaguardia, utilizando cualquier mano de obra que pudiera ser reunida.
La Directiva del Führer 39 fue históricamente significativa porque implícitamente admitía que los ejércitos alemanes habían fracasado en lograr los objetivos estratégicos de Barbarroja, la Unión Soviética, aunque sufriendo enormes pérdidas en las batallas de verano y otoño, no había sido conquistada en una “sola campaña relámpago”.
Moscú, tardíamente designado el objetivo operacional culminante, permaneció más allá del alcance alemán. La Directiva del Führer 39 culpaba de estos fracasos al prematuro clima invernal y a las dificultades de suministro resultantes.
Más crucial, sin embargo, fue el ampliamente agotado poder combativo alemán. Los excesivos esfuerzos ofensivos de los cinco meses anteriores habían agotado tanto los efectivos alemanes que las unidades alemanas se habían convertido en inadecuadas para el combate de cualquier clase, ya sea ofensivo o defensivo. (Esto demuestra que fue un error desencadenar la 2da etapa de Taifún y que lo mejor hubiera sido pasar a cuarteles de invierno, armar defensas, llevar los tanques a la retaguardia, abrigar a la tropa y hacerla descansar).
En una situación análoga a la que encontraron los aliados en 1918 tras las ofensivas de Ludendorff, los contraataques soviéticos revelaron que las unidades alemanas eran apenas capaces de mantener el terreno que recientemente habían ganado.
Los soldados del Ejército Rojo, probando las líneas alemanas a las afueras de Moscú con contraataques locales, descubrieron para su sorpresa que la resistencia alemana era esporádica. Explotando éxitos tácticos, estos contragolpes soviéticos gradualmente aumentaron en alcance e intensidad. (Esto demuestra mi teoría de que el éxito de los rusos en su contraataque no se debió a MÉRITO PROPIO, sino a la debilidad de los alemanes)
A comienzos de diciembre, el Alto Mando Soviético había reconocido la debilidad de la posición alemana y lanzó todas las fuerzas disponibles en una contraofensiva general. Comenzando el 6 de diciembre, este contragolpe rompió el frente alemán y creó la mayor crisis estratégica a la que se enfrentaron los alemanes en la guerra.
Así fue que la Directiva del Führer 39, aunque significativa al reflejar las intenciones defensivas alemanas, no pudo tener ningún efecto real en la realización de operaciones invernales por el Ejército Alemán. Mientras que la orden defensiva invernal alemana asumió una suave y deliberada transición hacia la defensa posicional, los contraataques soviéticos estaban ya forzando a las agotadas por el combate unidades alemanas de cabeza a la retirada. Tardíamente expedida el 8 de diciembre, la orden defensiva alemana había sido ya hecha obsoleta por los acontecimientos. Como en las batallas defensivas durante el avance hacia el este de Barbarroja, las tácticas defensivas invernales alemanas estuvieron más dictadas por las condiciones locales que por prescripción doctrinal. .
Es decir, analizando la información podemos decir:
1) Fue un error seguir la ofensiva el 15 de noviembre.
2) La Wehrmacht no tenía la fuerza ni la logística para alcanzar los objetivos propuestos por Halder en la Conferencia de Orsha.
3) Las divisiones alemanas estaban muy desgastadas, muy cansadas, sin ropa de invierno y con la logística extendida.
4) Lo mejor hubiera sido pasar a cuarteles de invierno a fines de octubre.
5) La ofensiva del 15 de noviembre lo que hizo fue degastar aún más las divisiones alemanas y les brindó en bandeja el éxito a la contraofensiva rusa.
6) El éxito de los rusos NO se debió a que eran expertos en contraataques, ni dominaban las tácticas de armas combinados o las modernas estrategias de la guerra mecanizada, sino a la debilidad alemana.
Me quiero centrar en el último punto porque es CLAVE y MUY IMPORTANTE para el desarrollo de mi What IF:
El éxito de los soviéticos no fue mérito de ellos, sino un defecto de los alemanes, quienes le entregaron en bandeja una victoria al gastar sus últimas fuerzas en un objetivo inalcanzable.
Pero si los alemanes hubieran hecho el parate a fines de Octubre, con todos los beneficios que ello implica (ahorro de vidas humanas, ahorro de logística, descanso de la tropa, creación de defensas en profundidad, etc.); los soviéticos hubieran chocado contra una Wehrmacht mejor plantada, que HUBIERA RESPETADO SU DOCTRINA DEFENSIVA.
Sin embargo los rusos se encontraron con divisiones a la intemperie, ateridas de frío, sin defensas, sin logística, sin municiones y con los tanques congelados por culpa de las imprevisiones alemanas.
Saludos.
