
Partisanos comunistas
Para comprender un poco más lo que significó esta guerra civil, debemos retroceder un poco en el tiempo:
Inicios de la actividad partisana (1943-44)
Las primeras redadas tuvieron inicio en el invierno de 1943-44, por obra de los alemanes y de unidades de la RSI; la alarma partisana empezó a tomar forma sólo después de una serie de emboscadas, atentados y asesinatos ordenados a través de Radio-Bari. Para hacer frente al aumento de tales episodios, se empezó a crear, en los ambientes fascistas del norte, una atmósfera favorable a una violenta reacción por parte de escuadras de acción del PFR ("Partito Fascista Repubblicano").
Para encuadrar a los hombres del partido y controlarlos contra los partisanos, Mussolini dispuso, en la primavera de 1944, la creación de las "Brigate Nere", formadas por afiliados al PFR, que fueron encuadrados y organizados militarmente. Como jefe de las BBNN ("Brigate Nere") fue nombrado el secretario del PFR, Alessandro Pavolini, que el 25 de julio de 1944, primer aniversario del derrocamiento de Mussolini, anunciaba a través de un discurso radiotransmitido, la creación de las nuevas formaciones.

Una "Brigata Nera" desfilando
Si en la Italia del norte estaba en curso una guerra civil, también en la parte meridional se iba por el mismo camino. Ya sea en menor medida por la escasa posibilidad de los aparatos alemanes e italianos de aprovisionar a numerosos grupos fascistas que cumplían taréas de propaganda, de organización, de busqueda de adeptos y actos de sabotaje (apoyados en estas acciones por grupos de sabotaje provenientes de la RSI).
La taréa de propaganda fascista en el sur era activa, especialmente entre los estudiantes, y se valía de la difusión de manifiestos y de periódicos clandestinos. Pero el epílogo de la guerra que se acercaba, impidió que este movimiento se expandiese.
La batalla de los periódicos clandestinos y los manifiestos anti alemanes y antifascistas en el norte era conducida con mayor empeño. En esta forma de resistencia, también los comunistas estaban a la cabeza de otras facciones partisanas, seguidos por los del "Partito d'azione". Ambos insistían particularmente en la propaganda entre los trabajadores y los estudiantes.
Los partisanos estaban nominalmente organizados en divisiones y brigadas, pero en la realidad eran bandas y, sólo raramente, llegaban a brigadas (estas unidades tomaron el nombre de Garibaldi).
Los partisanos eran aprovisionados continuamente por la aviación anglo-americana, que les lanzaba, de noche, armas, vestuario, alimentos enlatados, tabaco, chocolate y dinero. De vez en cuando, se encontraban entre las bandas a emisarios del gobierno del sur, y a oficiales británicos y soviéticos, para organizar la guerrilla de manera eficaz.
Parte de la población de la Italia del norte se solidarizaba con los partisanos y les ayudaba, dejando en algunos casos, que zonas alejadas de la presencia alemana o fascista fueran ocupadas por largo tiempo por las bandas partisanas.

Emboscada a una columna fascista
El aporte en el plano bélico dado por los partisanos italianos a la causa de los aliados era bastante insignificante, reduciéndose a una larga serie de atentados y emboscadas. De hecho, algunas zonas de montaña, por la ausencia de unidades militares fascistas o alemanas, fueron libremente tomadas y reforzadas con armamento pesado, constituyendo islas estáticas para los movimientos partisanos. Ninguna de estas unidades partisanas aisladas intentó nunca atacar a los destacamentos militares enemigos más próximos; sólo se retiraban en caso de redadas, excepto en los casos de Domodossola, en el Piamonte, y en el Monte Grappa, donde los partisanos opusieron una decidida resistencia.
Aumento de las acciones
Con el incremento de las acciones partisanas, crecieron las redadas en número e intensidad, lo que llevó a emplear por parte de la RSI a gran número de efectivos.
En las zonas de montaña, llenas de bandas, se procedió a la captura de todos los hombres a los que se encontraba armados y a los que se les conocía como afines a la resistencia; también se procedió al arresto de todos los hombres válidos que no habían respondido a la llamada a las armas por parte de las autoridades de la RSI.

Elementos de la división San Marco en una redada
Buena parte de los detenidos eran ejecutados; otros acababan en las cárceles en espera de juicio u optaban por acogerse a los bandos de amnistía y pasar a engrosar las filas del ejército de la RSI.
Las redadas llevadas a cabo por militares o militarizados de la RSI raramente acababan con la destrucción de los centros habitados, limitándose principalmente a la captura (muchas veces con fusilamientos en el mismo lugar) de elementos encontrados armados o que se resistían a la leva.
Los resultados más cruentos venían cuando ambas partes llegaban al enfrentamiento armado. Entre estas acciones hay que destacar las operaciones que la I y la II "Brigate Nere mobile" llevaron a cabo en los lugares en los que la presencia partisana era particularmente fuerte.
Por parte alemana, las redadas conducían normalmente a la destrucción completa de centros habitados y a la matanza de todos sus habitantes, casi nunca en conformidad a las leyes internacionales establecidas para los casos de contraguerrilla.
La guerra civil del invierno de 1943-44 llevaba a la población una nueva lucha, añadida a los ataques aéreos aliados y a la guerra que continuaba en suelo italiano. Familias enteras fueron exterminadas por alguno de estos tres diversos factores.
Esta guerra civil se verá muy seriamente acrecentada en el periodo 1944-45.
Un saludo.