El tercer día de combates se centro totalmente en Las Palmas, ciudad en la que tres batallones españoles se habían atrincherado, y lucharían calle por calle en una ciudad casi despoblada al haber huido la población a las poblaciones del interior los días anteriores.
Sin embargo el primer golpe del día lo descargaría el ejército del aire, hasta ahora totalmente desaparecido de los cielos tras el pequeño choque de las primeras horas. La fuerza de ataque estaría compuesta por 12 Tupolev SB, y 1 Ju-52 como bombarderos y 22 cazas I-16, esta fuerza tras despegar de Tenerife poco antes del amanecer se había dirigido directamente hacia el sur de Gran Canaria llegando a las cercanías de la isla con las primeras luces del día. Tras bordear la isla por el sur se dirigieron directamente hacía el aeródromo y la playa de Gando, donde se concentraban los desembarcos de material ingles, bombardeando duramente la zona y destruyendo gran cantidad de pertrechos, para a continuación tomar altura y regresar a Tenerife atravesando la isla. Los cazas mientras tanto atacarían a las fuerzas de tierra a falta de oposición aérea, metiendo gases a continuación para alcanzar a los bombarderos y protegerlos en el trayecto de regreso.

La dotación aerea del furious se vería desbordada al tener que cumplir multiples cometidos.
Durante todo el trayecto los aviones mantuvieron la isla de Gran Canaria entre ellos y la flota, por lo que los radares de la flota no los habían captado hasta que aparecieron para atacar las playas, y aunque los fulmar despegaron de inmediato, era demasiado tarde para interceptar a los atacantes, incluso el intento de persecución fue abortado por el fuego de la artillería antiaérea sobre la isla.
En Las Palmas a pesar de la preparación artillera previa al ataque, los Royal Marines fueron rechazados por las ametralladoras españolas que ocasionaron decenas de bajas, mientras los carros ingleses seguían atascados ante los puentes destruidos a diez kilómetros de la ciudad. El ataque no marchaba bien para las fuerzas británicas, hasta ahora las fuerzas españolas siempre habían cedido terreno pero ahora no retrocedieron ni un solo palmo luchando con una férrea decisión.
A mediodía aun no se había avanzado ni un solo palmo y las bajas alcanzaban ya los tres centenares de muertos y heridos, por lo que el almirante Henry Pridham-Wippel ordeno el bombardeo de la ciudad de Las Palmas. La ciudad y las baterías de costa que la defendían fueron bombardeadas durante 40 minutos por la flota, ocasionándoles grandes daños. A pesar del duro bombardeo la guarnición que se había refugiado en los sótanos de las casas se negó a rendirse, y de nuevo la infantería británica se vio obligada a avanzar luchando por cada palmo de terreno. Fue entonces cuando llego el segundo ataque de la aviación española.
En esta ocasión 14 cazas I-16 volaron a 6.000mts de altura dispuestos a enfrentarse a los cazas británicos para evitar que estos siguiesen llevando a cabo misiones de exploración y cazabombardero. Localizados por los británicos acabarían protagonizando una melé sobre la isla en la que derribarían 7 fulmar perdiendo 3 aviones propios. Poco después llegaría un segundo grupo aéreo con los 13 bombarderos, que escoltados por los 8 cazas restantes bombardearon de nuevo a las fuerzas británicas. En esta ocasión en sus líneas al sur de Las Palmas, pero tras nuevos combates con los cazas británicos, un fulmar sería derribado al igual que el Ju-52 y 2 Tupolev.
Al finalizar el día se hizo evidente que las fuerzas británicas carecían ya de empuje para lograr la conquista de la ciudad, desde las alturas se les cañoneaba incesantemente y a pesar de la superioridad numérica, y naval de sus fuerzas, estas se encontraban en una evidente inferioridad táctica. Sus pérdidas totales superaban las 3.000 bajas entre muertos y heridos, a cambio tenían constancia de la practica destrucción de 3 batallones españoles y habían infringido un duro castigo a otros 3 en Las Palmas, pero aun quedaban otros 8 y 3 grupos de artillería en disposición de combatir.
Las preguntas que se hacía Sturges eran
¿Evacuar o seguir combatiendo? ¿Podrían sobrevivir las tropas desembarcadas hasta la llegada de refuerzos? dificil elección.