Hola amigos:
Hoy no voy a hablaros de un arma muy potente – ni muy sofisticada - ni siquiera en su época, pero que manejada por un profesional excepcional, se convirtió en un elemento tan eficaz que, cual si fuesen un peligroso equipo de delincuentes, se le puso precio por su captura o destrucción. El arma es un avión – el modesto
Stuka – que utilizado por un piloto excepcional
Hans Ulrico Rudel - el soldado alemán más condecorado de la IIGM - se convirtieron en una pareja tan eficaz que el que la valoró fue el mismo Stalin.
EL AVION
El Stuka – Junkers Ju 87 – fue un bombardero en picado empleado durante la IIGM por la Luftwaffe. Era fácilmente reconocible
“por sus alas de gaviota invertida y su tren de aterrizaje fijo; tenía varias características innovadoras, como un sistema de recuperación de picado, un robusto tren de aterrizaje - que le permitía operar desde pistas no preparadas - y en las patas del tren tenía una sirena –“ la trompeta de Jericó” – que se podía activar en los picados, para infundir temor a las víctimas del bombardeo”. Se construyeron unas 6.000 Stukas de diferentes tipos.
Fue empleado, por primera vez, en la Guerra Civil española y, posteriormente, en todas las campañas alemanas de la IIGM con buenos resultados - especialmente en ataques contra unidades móviles - aunque era un avión lento, poco maniobrable, escasamente armado y muy vulnerable a los cazas enemigos. Hubo varios tipos (Ju 87 tipos A,B,D,y G) e incluso modelos para empleo naval. Las características naturalmente variaban, de uno a otro modelo, pero en general se pueden resumir del siguiente modo. Armamento : 2 ó 3 ametralladoras de 7,92 mm y 2 cañones de 37 mm (tipo G). Velocidad de 310/350 km - en picado 550/600km - y una carga de bombas de 250/1800kg. En general podía clasificarse como un avión “modesto”.
EL PILOTO
Hans Ulrico Rudel nació en 1916 en Konradswaldau (Alta Silesia). Cuando el partido nazi tomó el poder se afilió, como casi todos los jóvenes en aquella época, a las Juventudes hitlerianas. A los 20 años ingresó, como cadete, en la recién creada Luftwaffe y no pudo calificarse como pretendía, como piloto de caza de combate y, por ello, fue destinado a un Centro de Reconocimiento aéreo.
Combatió durante la invasión de Polonia y, por sus méritos, ascendió a segundo teniente y fue recompensado con la
Cruz de Hierro de 2ª clase. Sin embargo carecía de prestigio como piloto y no fue seleccionado para la campaña de los Balcanes ni para la batalla de Creta. Allí fue trasladada su escuadrilla, pero él fue solo considerado como un refuerzo – una especie de piloto de reserva - . Esta contrariedad hizo despertar en Rudel la firme voluntad de superarse, y la oportunidad le llegó con la apertura del frente del Este, donde solo fue – ya que aun no era considerado como un buen piloto - por la circunstancia de que había una gran escasez de pilotos de combate. En 1941 fue asignado al grupo de ejércitos de la zona del Báltico y allí fue donde realmente empezó su carrera, pues destacó como un hábil y valiente piloto de Stuka. Ascendió a primer teniente y ganó la
Cruz de Hierro de 1ª clase.
Fue el 21 de septiembre de 1941 cuando Rudel inició una carrera meteórica que le convirtió en el soldado más condecorado del ejército alemán. La escuadrilla de Rudel recibió la orden de poner fuera de combate, en el puerto de Kronstadt, a unos navíos rusos - el crucero-acorazado
“Marat” y otros buques - cuya artillería actuaba con gran eficacia en el sitio de Leningrado y la Wehrmacht solicitaba su destrucción. Rudel embarcó, en su avión, una bomba de 1.000 kilos para esta misión. Su aparato picó, a gran velocidad, a casi 80° desde solo 3.000 m de altura y soltó la pesada bomba a 300 m sobre el navío ruso. Logró alcanzar al “Marat” en la santabárbara y el buque se partió en dos causando más de 1.000 bajas soviéticas. Este éxito le dio una sorpresiva fama y el mismo Stalin puso precio a su cabeza, ofreciendo 100.000 rublos y el título de Héroe de la Unión Soviética, a quien lo derribara o eliminara. Se distribuyeron panfletos y comunicaciones señalando claramente las marcas del avión de Rudel y se le bautizó como
"el cerdo Stuka”.
En 1942 recibió la
Cruz de Caballero, y ascendió a teniente coronel, pero fue retirado del frente para utilizar su experiencia en el entrenamiento de nuevos pilotos. Esta tarea era mortificante para Rudel que pidió volver al frente, deseo que logró después de insistir porfiadamente una y otra vez. En 1943 cumplió su misión número 1.000 y se le asignó el ensayo del nuevo Stuka modificado (Ju 87 D-3) con artillería contracarro de 37 mm y proyectil perforante de cabeza de wolframio. El nuevo Stuka resultó un éxito para el ataque contra blindados, así como contra embarcaciones fluviales - Rudel hundió nada menos que 70 barcazas militares rusas - … Por estas acciones recibió las
Hojas de Roble para su Cruz de Caballero y la orden de Hitler de ser retirado del frente que con toda energía rechazó. Rudel con un Stuka Ju 87 G-1, - que se diseñó empleando su experiencia - destruyó 12 tanques rusos en un solo día. Este éxito posibilitó la constitución de la eficaz agrupación de Stukas antitanque Panzerknacker .
El 25 de octubre de 1943, Rudel recibió
las espadas para su Cruz de Caballero con Hojas de Roble y la "sugerencia" de ser definitivamente retirado del frente, pero Rudel expresó de nuevo, firmemente, que sólo aceptaría la condecoración si permanecía con su unidad, a lo cual Hitler – que no quería perder un as de la aviación germana - accedió de mala gana. En marzo de 1944 fue ascendido a coronel al alcanzar las 1.500 misiones de combate y la espeluznante cifra de 400 tanques enemigos destruidos. Además voló un FW-190 monoplaza, modificado especialmente para él, y derribó 11 aviones soviéticos.
Rudel, en marzo de 1944, durante una misión de rutina se percató que uno de sus camaradas había realizado un aterrizaje de emergencia en zona enemiga. Quiso rescatar a la tripulación caída pero, al tomar tierra, su aparato capotó al meter una rueda en un hoyo. Rápidamente llegaron unas patrullas rusas que al observar que el aparato enemigo tenía las marcas ampliamente difundidas, entre los rusos, como el
" el cerdo Stuka”, salieron en persecución de los fugitivos alemanes. La esperanza de Rudel, y sus compañeros, era alcanzar el Dniester distante 6 km del lugar. Rudel, de mejores condiciones físicas que sus camaradas, logró atravesar el ancho río de aguas heladas, pero su ametrallador, amigo y compañero durante 1.500 misiones, pereció ahogado, el otro piloto fue abatido a tiros y su ametrallador apresado. Rudel fue herido en un hombro pero, aun así, logró escapar a la carrera recorriendo unos 32 km hasta alcanzar el mismo día las líneas alemanas.
Nota curiosa :
“Entre los rusos perseguidores se encontraba Lev Shestakov, quien tomó partes del Stuka de Rudel y, otras pruebas, y reclamó el premio ofrecido por Stalin y el trato de Héroe de la Unión Soviética”
En noviembre de 1944, el piloto Rudel fue herido, mientras volaba cerca de Budapest, por un impacto antiaéreo y se le tuvo que amputar una pierna. El 1 de enero de 1945 Hitler, en persona, le impuso la
Cruz de Caballero con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes. Hans Rudel fue el único que recibió esta condecoración, que se había creada para ser otorgada, después de la guerra, a sólo 12 oficiales.
El 8 de mayo de 1945, y tras la capitulación de Alemania, Rudel voló con su escuadrón hasta la zona americana para rendirse, evitando así caer en manos de los rusos. Los estadounidenses, lo recibieron bien, y gozó del reconocimiento de su fama. Fue trasladado a un campo de oficiales de alto rango en Inglaterra, donde convaleció de sus dolencias en la pierna. No se le encontró culpable de crímenes de guerra y, a pesar de las solicitudes de extradición por parte de la Unión Soviética, fue liberado en 1948 regresando a Alemania. (
Nada encontré de Lev Shestakov – Héroe de la URSS – pero me imagino que Stalin, al conocer que Rudel seguía vivo, le concedería otra “ buena recompensa”).
La hoja de servicios de Rudel es impresionante: 2.530 misiones de combate, 519 carros de combate soviéticos destruidos, 11 aviones derribados y más de 70 embarcaciones fluviales. Y si eso parece poco aún debemos añadir un crucero –acorazado y dos buques más - . Las bajas causadas, por este fenomenal piloto de combate, se calculan en unos 4.300 efectivos. Fue derribado, al menos, 30 veces pero siempre regresó a su base.
Liberado por los aliados, pasó un tiempo recuperándose en Baviera. Estuvo algunos años en Argentina (1948 – 1956) donde trabajó para la industria aeronáutica. Publicó dos libros (“Nosotros soldados del frente” y “El rearme de Alemania”). Y, para que nos asombremos un poco más, tenemos que saber que, a pesar de que tenía una pierna ortopédica, escaló el Aconcagua y otros picos andinos. Durante toda su vida siguió siendo leal al nacionalismo hasta el punto de que cuando regresó a Alemania participó en política tratando, sin éxito, de hacer renacer el nazismo. Murió en Rodenheim (Alemania) en 1982 a la edad de 66 años.
NOTA : Hay un libro editado en 2003 sobre su vida y hazañas : PILOTO DE STUKAS. Libros REYES.
CURIOSIDAD : Su Cruz de Caballero fue subastada en los Estados Unidos por una fortuna.
SALUDOS