Hemos tenido ocasión, en otro tema de este foro, de tratar sobre los globos como los primeros artefactos militares que combatieron desde el aire. Los globos de observación militar, durante los 30 años anteriores a la IGM, aparecieron en todas las batallas que estallaron en el mundo. Por ejemplo en la guerra hispano – norteamericana, se empleó un globo para observar el asalto contra Santiago de Cuba. También en 1884 los globos fueron usados por las tropas expedicionarias francesas de Indochina a capturar la estratégica ciudad de Dienbienfú y por los británicos, en la guerra de los Boers - 1899/ 1902 - para descubrir las posiciones de los boers y corregir el tiro de la artillería. Por cierto, el oficio de aeronauta era tan peligroso que
“según el jefe del cuerpo aeronáutico, algunas esposas inglesas que temían por la vida de sus maridos, les daban comilonas a todas horas para que, por estar demasiados gruesos, no los aceptaran en la escuela de aerostación de Aldershot”.
Pero el aeroplano, ágil y armado, había ya puesto de manifiesto su superioridad para las misiones de observación. Un artefacto inmóvil, pesado y vulnerable tenía poco que hacer en las condiciones de movilidad que ya caracterizaban la guerra. Sin embargo los globos no tripulados seguirían utilizándose para la defensa antiaérea durante la IIGM y, aun a partir de noviembre de 1944, los japoneses lanzaron en dirección a los EEUU más de 9.000 globos cargados con una bomba – operación
“Velero Armado” - para incendiar bosques y producir bajas entre la población civil. No tuvieron éxito.
EL AVIÓN DE ALA FIJA
Y por la superioridad demostrada, no es de extrañar que todo el esfuerzo de investigación se dirigiese hacia el avión de ala fija. Y así en 1913 se alcanzaron algunos parámetros dignos de señalar : un aeroplano voló a 125 millas/hora, otro a una altura de 15.000 pies, mientras que uno ruso fue capaz de transportar 16 pasajeros. Sin embargo los aviones, que tenían los beligerantes de la IGM, eran muy modestos : la velocidad , de aparatos proyectados inicialmente para misiones de reconocimiento, raramente excedían de 70 millas y muy pocos podían alcanzar los 3.000 pies de altura. Pero como eran baratos, fáciles de construir y de volar, los ejércitos rápidamente dispusieron de un número que hoy nos parecería increíble. La construcción de aviones fue asombrosa - los franceses 51.000 aparatos; los ingleses 52.000, Italia 20.000 … -. En 1918 los franceses llegaron a tener 260 escuadrones; los británicos 100 y los alemanes 200.
Los globos que eran, hasta el momento, los mejores medios de observación aérea de artillería, pronto fueron complementados por los aviones, que se emplearon más como medios de observación de tropas enemigas (movimientos y concentraciones), ejerciendo en realidad como la caballería ligera. Las cámaras y el subsiguiente estudio de las fotografías constituyeron los primeros éxitos alcanzados por la nueva caballería del aire.
Los franceses, en septiembre de 1914, crean una unidad de bombardeo empleando bombas de 90 mm. Las acciones típicas fueron el bombardeo de estaciones de ferrocarriles – pero su poca precisión las hicieron poco rentables - y ametrallamiento de tropas y mostraron eficaces contra tropas al descubierto. En el campo estratégico hicieron sus mejores esfuerzos contra las minas de Briey de las que los alemanes extraían hierro. Los franceses bombardearon los ferrocarriles, transportes de mineral y en el curso de la compaña lanzaron más de 1.800 toneladas de bombas.
Pero a pesar de las modestas posibilidades ya hemos visto como personas ( Guilio Douhet, Hugo Trenchard y otros - creyeron en la aviación como arma del futuro e, incluso, decisiva por sí sola para la resolución de los conflictos. Y lucharon por ello.
LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL (IGM)
Las características y posibilidades de la aviación, al inicio de la guerra, eran muy modestas, sin embargo cuando finalizó, en 1918, los alemanes tenían un avión capaz de lanzar una bomba de 4 metros de longitud y 1 tonelada de peso sobre Londres. Los británicos, por su parte, tenían un avión de 4 motores Handley-Page, que no llegó a entrar en acción, pero que podía transportar 6.900 libras en vuelos cortos.
La defensa contra aviones recaía fundamentalmente en el ataque de otros aviones. Los bombarderos para evitar este peligro realizaban sus ataques de noche, con el consiguiente aumento de los errores sobre los objetivos. Como las armas antiaéreas eran poco eficaces los aviones lucharon entre ellos. Pilotos y observadores combatían primero con fusiles y pistolas y más tarde con ametralladoras, que al principio fueron difíciles de sincronizar con las hélices. El problema fue resuelto por los alemanes y, así, el combate comenzó a parecerse a los navales, de los tiempos antiguos, cuando las galeras arremetían unas contra otras. Este combate avión contra avión evolucionó cuando se organizaron los escuadrones.
Durante la IGM, en definitiva, las misiones realizadas por los medios aéreos fueron de reconocimiento y bombardeo. En el combate entre aviones - como las armas que portaban no les proporcionaban 360º de cobertura - era esencial la maniobra y rapidez para alcanzar posiciones favorables. Con ello apareció el "caza", que tenía como misión la defensa de los aviones-bombarderos. Es decir, misiones de escolta, en analogía a las de los convoyes navales.
El dominio del aire no fue ganado por los aliados -a pesar del mayor número de aparatos- como lo fue el dominio del mar. A diferencia del combate naval aquí era imposible realizar "bloqueos de aeropuertos" por el esfuerzo aéreo que exigía. Así que apareció el
“ataque contra aviones en el suelo”, por sorpresa, que se mostraron eficaces, aunque difíciles de ejecutar, porque el enemigo inmediatamente ponía sus aviones en el aire. De manera que desde el punto de vista estratégico la guerra en el aire incluía :
Incursiones y defensa contra incursiones.
COMBATE CABALLERESCO.
Los combates en el aire comenzaron como los combates de la Edad Media no exentos de cierta caballerosidad - que siguió durante la IIGM - y los pilotos gozaron de cierta popularidad (
Ver “Lectura” al final). La atención, de los pilotos, pronto fue atraída por el avión de ataque, de un solo piloto, más que por los bombarderos. Los pilotos señalaban los aviones derribados con marcas en los costados de sus aviones; estas marcas requerían, incluso, su certificación por observadores o la comprobación del avión abatido en tierra. El as germano Manfred von Richtofen derribó 80 aviones antes de serlo él mismo. El as británico Edward Hannock derribó 73 antes de morir en combate. William A. Bishop derribó 72 y sobrevivió a la guerra, igual que el francés René Fonck que abatió 65.
La aviación afectó a la estrategia, porque realizó el papel de la caballería ligera de reconocimiento, mejorando sus prestaciones en alcance y en calidad con la fotografía aérea. También mejoró la incursión a grandes distancias y, aunque no pudo vivir a costa del enemigo, si pudo destruir las líneas de abastecimientos. Claramente el avión demostró ser un reemplazo excelente de las misiones de la caballería.
LA FUERZA AEREA DESPUES DE LA IGM.
La aviación se desarrolló rápidamente - en parte debido a su empleo comercial - y los gobiernos, debido a la importancia que adquirió, facilitaron los recursos necesarios. La aviación militar siguió los mismos pasos y, así, un avión de combate en 1918 tenía un motor de 200 HP y una velocidad de 130 millas/hora; en 1939 la potencia era 5 veces superior y algunos aviones volaban a 350 millas. La velocidad se incrementó también por mejoras de diseño y trenes de aterrizaje retráctiles y, aunque, perdieron capacidad de maniobra, ganaron en potencia de fuego y rapidez. En 1918 montaban 2 ametralladoras de pequeño calibre y en 1939 disponían de 6 ametralladoras de mayor calibre y transportaba unas pocas bombas.
Los bombarderos siguieron una evolución equivalente. Se construyeron ligeros, medios y pesados. El avión de ataque (caza) era unas 50/100 millas más veloz que el bombardero que, en picado, lanzaba sus bombas con más precisión aunque seguía siendo escasa. Los italianos, en la guerra de Etiopía 1935/1936, emplearon las fuerzas aéreas en misiones importantes pues ya disponían de bombarderos trimotores, (con una velocidad de 200 millas/hora y transportando bombas de 2.600 libras ), que se mostraron muy eficaces contra tropas al descubierto. En la guerra civil española (1937) los aviones contribuyeron a derrotar un ataque italiano (Guadalajara) realizado por dos divisiones motorizadas con 50 carros. Y en unas pruebas experimentales, en la bahía de Chesapeake (EEUU), se emplearon bombas de 900 kilos para probar la posibilidad del hundimiento de un buque por un avión.
LECTURA :CABALLEROSIDAD ENTRE ADVERSARIOS.
Durante la "Batalla de Inglaterra", un piloto británico de caza cayó en tierras de la Francia ocupada y lo llevaron al hospital militar de Saint-Omer. Cuando el médico alemán procedió a su reconocimiento quedó estupefacto, al ver que el aviador no tenía piernas. El mutilado piloto era muy conocido por sus colegas alemanes, que rivalizaron pronto y caballerosamente en prodigarle sus consuelos y los “tesoros” de su cantina. Sabían que aquel hombre sin piernas se llamaba Douglas Bader y era uno de los ases de la RAF.
La historia del piloto de aviación Douglas Bader, es una de las epopeyas personales más extraordinarias de la IlGM. Nació en Inglaterra en 1910 y, desde el principio, mostró dotes privilegiadas para ser un excelente aviador. Cuando era cadete de aviación, a los 19 años, su instructor de vuelo dijo :
“Este mozo, o se mata o llegará a ser famoso”. De lo único que el instructor parecía dudar era cuál de las dos cosas iba a ocurrir primero y es que, el joven aviador, volaba con desenvoltura, absoluta impavidez, y, además, era propenso a aceptar cualquier reto y a reírse de la ordenanza. En la escuadrilla de cazas donde le destinaron, después de obtener sus despachos de oficial, se creó la reputación de virtuoso en ejercicios acrobáticos arriesgadísimos, que realizaba a cotas peligrosamente bajas.
El 14 de diciembre de 1931 el temerario Bader, que acababa de cumplir 21 años, voló a un aeródromo cercano para visitar a unos amigos. Uno de estos, conocedor de su prestigio en acrobacia aérea, le pidió: “ Haz una exhibición de "batir el campo". El arriesgado vuelo rasante estaba estrictamente prohibido a los pilotos de la RAF. Vaciló Bader breves instantes, porque su nuevo avión de caza Bulldog era más pesado, rápido y menos maniobrable, que los aviones en que había volado hasta entonces. Pero se decidió enseguida, despegó y viró en redondo, para cruzar el aeródromo casi a ras de tierra. Poco después se producía el accidente. Douglas salvó la vida, pero perdió ambas piernas. En el hospital de la RAF, en Uxbridge, le acoplaron unas piernas artificiales de aluminio. Y aunque todos creían que jamás volvería a caminar, sin la ayuda de un bastón, el mutilado piloto consiguió, tras unas semanas de intenso entrenamiento, llegar a andar como una persona normal y sin el apoyo de nada ni de nadie.
Bader, en 1940, entró a formar parte de la escuadrilla de caza número 19 destacada en Duxford. El vicemariscal del Aire británico Leigh-Mallory, al comenzar la “batalla de Inglaterra”, le nombró jefe de la escuadrilla número 242 de los Hurricane para premiar el valor y pericia del mutilado piloto. A partir de este instante Bader hizo estragos entre los Junker, Dornier, Messerschmitt y Stuka alemanes, figurando entre los primeros lugares en la lista de “pilotos tiradores” de la RAF.
Un día las cosas le salieron mal. Era el 9 de agosto de 1941. Poco después de entrar en combate, con una formación de aviones nazis, le derribaron cerca de Saint-Omer y sus piernas de aluminio quedaron inservibles. Los alemanes se portaron caballerosamente con el audaz y famoso as de la RAF inglesa. Aquella misma noche Bader fue agasajado en el casino de oficiales pilotos del Grupo del coronel Galland. El prisionero preguntó a sus adversarios:
¿Será posible que me envíen el par de piernas artificiales de repuesto que tengo en Inglaterra ?
“Lo vamos a intentar”.- Le contestó el coronel Galland ( que era uno de los más célebres ases de la aviación alemana).
Con la aprobación del mariscal Sperrle se transmitió un mensaje por radio, utilizando la onda internacional de emergencia, y 48 horas más tarde las piernas artificiales del comandante Douglas Bader descendían, en paracaídas, sobre el campo de aviación de Saint-Omer. (Bader agradeció el gesto y terminada la guerra tuvo oportunidad de agradecer las atenciones presentándose ante Galland , que era prisionero de guerra, con una caja de puros y se encargó que fuese atendido de la misma manera que lo habían hecho con él.
Como se desprende de estos episodios no todo era odio y muerte, sino que en alguna ocasión prevalecía la caballerosidad entre los adversarios. Bader fue liberado en Coldizt, en abril de 1945, por el primer ejército norteamericano. Cuando retornó a Inglaterra, se encontró convertido en leyenda viva, en un héroe al que todos querían ver y aclamar.
Douglas Bader esta considerado el mejor jefe - táctico de cazas y uno de los mejores pilotos de la II Guerra Mundial (derribó 23 aviones enemigos). Sin embargo puede decirse que no obtuvo sus mayores triunfos en los combates aéreos que fueron meros episodios de la victoria más grande, lograda en su guerra personal, que continuó sin tregua y tuvo que ganar día tras día.
Douglas Robert Stewart Bader – conocido como Douglas
Tin Legs Bader – abandonó la RAF en 1946 y se dedicó a muchas actividades, entre ellas a la humanitaria tarea de animar a otros mutilados. Falleció el 5 de septiembre de 1982. Y como homenaje un recuerdo de un año de su historial de combate (Año 1941):“
Es condecorado con la DFC, ascendido a tte coronel y nombrado jefe del Ala de Tangmere, con tres escuadrones de Spitfire. Junio: como resultado de varias incursiones de ataque sobre Francia, derriba tres Bf 109 y participa en la destrucción de otro. Julio: derriba seis aviones más junto con su participación en un séptimo. 9 de agosto: después de derribar dos Bf 109, choca contra un tercero. Salta en paracaídas y es hecho prisionero”.
Notas :
(1).- Me parece que este episodio lo he relatado en este foro, pero me parece que viene aquí “Al pelo”.(2).- La Segunda Guerra Mundial. - José Rebollo Aguilar. (3).- El caso Douglas Bader es también relatado en “Batallas Decisivas de la IIGM” (books4pocket) de Siegfried Westphal.
SALUDOS