Cuando me dijeron que debia ir a Sudamérica, detesté la idea. Peor aun cuando llegaban noticias de un aprendiz de dictador que estaba como favorito en las elecciones en Brasil.
No obstante amigos especuladores tenían en la mira a Petrobras y otras estatales que un tal de Paulo Guedes decía que quería vender, no veíamos (y no continuamos viendo aun) una perspectiva positiva del punto de vista comercial. La clase media brasileña (y su mayor propensión a consumir) podría verse disminuída migrando para el grupo de las clases bajas. En el lado de las exportaciones, nos llamaba positivamente la atención por la apertura hacia otros mercados.
Sin embargo, en pocos dias (ni siquiera asumió de facto), Bolsonaro ya ha creado problemas que nos hace dudar si los resultados que la población espera se dará.
China (su principal socio comercial) ya le ha dedicado un editorial en el que le enrostra que no es conveniente para el Brasil tomar una actitud trumpista por parte de Bolsonaro ante las expresiones negativas de él hacia el gigante asiático, los países árabes (destino importante de las exporaciones brasileñas) también han mostrado su desazón con Bolsonaro por su actitud sobre Palestina, entre otras muestras que el tipo no tiene la más mínima idea de lo que es ser presidente.
http://www.chinadaily.com.cn/a/201810/2 ... 85424.html
https://blogs.oglobo.globo.com/lauro-ja ... pital.html
Si bien él tuvo limar asprezas con China, pero sin eliminar el malestar, y ha dicho que lo de la embajada en Jerusalem no está decidido, lo cierto es que estamos viendo muchas marchas atrás de lo que habla. Con ello acaba con el valor de su palabra. Como si fuera poco, Paulo Guedes en un comienzo dijo que Mercosur no iba a ser prioridad, porque en la visión de Bolsonaro el Mercosur solo sirve para hacer negocios con viés ideológico. Pero, Mercosur también es Argentina, y por más crisis que ese país tenga aun sigue siendo un socio comercial importante brasileño. Una vez más Bolsonaro tuvo que restarle valor a sus palabras y a su equipo.
Las mentiras tienen piernas cortas (dicen en Brasil) y a esto le agrego, la de Bolsonaro las tiene de barro. Y Bolsonaro, en su delirio, piensa que tiene el poder de Estados Unidos para hacer lo que se le venga en gana.
Ahora resulta que también quiere desaparecer el Ministerio de Trabajo en Brasil y como si fuera poco, atacó la forma como se calcula la tasa de desempleo acudiendo a cada argumento circense. Sin embargo, el propio instituto de estadísticas brasileñas prácticamente le dio una cachetada desvelando nuevamente la ignorancia monumental del presidente electo.
https://www.infomoney.com.br/mercados/p ... enso-comum
https://noticias.uol.com.br/politica/ul ... -pasta.htm
Cuando regresé a Sudamérica no pensé llevarme tan espantosa sorpresa.
Yo particularmente espero que el próximo año Bolsonaro evolucione y olvide que ya no está más en campaña. La elección terminó, ahora sus palabras tienen un efecto mayor y quienes lo escuchan ya no es el populacho.
Parece que estos 4 años que vienen, Brasil tendrá un gasto mayor en asesoramiento presidencial que de costumbre. Sería un período de Presidencia de Asesores.
Hoy escuché por la radio la respuesta de Bolsonaro ante la pregunta sobre la continuidad del presidente del Banco Central de Brasil: "A Paulo Guedes (su futuro ministro de economia) le gusta".
Suerte!.