Dictadura o dictablanda, el caso es que el nivel de censura que se da hoy día no se veía desde hace mucho tiempo. No hay un órgano dedicado a ello, pero la amenaza de las denuncias por "delitos de odio" hace que mucha gente se palpe la ropa antes de decir según qué cosas.
La abogada Begoña Gerpe, de simpatías voxeras, lleva dos años de persecución por parte de la fiscalía porque un día en uno de sus vídeos youtuberos al comentar una noticia de prensa identificó a los protagonistas de un altercado callejero por su etnia gitana. Pues nada, que la han tomado con ella, no sé si sus simpatías políticas tendrán algo que ver.
Hoy día cuando en los medios quieren identificar que los protagonistas de algún suceso son gitanos, hacen mención a enfrentamientos entre clanes; esa palabra, "clanes", nos sirve a la gente del común para saber a qué atenernos. En general, la red social Youtube está fuertemente censurada, y los creadores de contenido han de usar eufemismos y palabras pronunciadas al revés o de forma incompleta para evitar que les cuelguen un "caution" a sus vídeos y se los desmoneticen (nopor, por porno; violinizar por violar; pedorros por pederastas; oefe ó página azul por Only Fans, etc, etc).
Últimamente podemos ver como algunos medios dan los nombres de pila de quienes protagonizan sucesos luctuosos, si no son menores, para que se pueda identificar la procedencia (que no la nacionalidad) del agresor.
Unamos a eso al tema de los bulos, que lo son en función de quienes los avienten, como hemos podido ver con la persecución de esa bazofia de El Plural Digital al juez Peinado, convenientemente aireada por una portacoz del Psoe, porque ese partido y el gobierno nunca excretan bulos, eso es cosa de la ultraderecha.
Y lo último la ocurrencia esa del "Pajaporte", que tiene tela, porque además las principales páginas del ramo no están residenciadas en España y por tanto se pueden pasar la idiotez esa por salva sea la parte sin problema.
Libertad de expresión, quien te ha visto y quien te ve.